Todo comienza en los antiguos tercios viejos españoles, volvíamos en barco desde Flandes, las duras guerras nos dejan hechos polvo pero pagan buen cuando pagan y sinceramente no merece la pena jugarse la vida por 4 perras si las dan.
Odio ir en barco, la comida escasea, no hay alcohol pues nuestro borracho capitán se lo bebe todo antes de zarpar, hijo de puta ese si que vive bien, me mareo y no creo que estar con tantos hombres, tan juntos y sin ningúna mujer cerca sea bueno para nuestras ya trastornada cabezas.
Desembarcamos en Cambados, me tire de barco sin pensarlo dos veces sin saber que la ostia que me esperaba era curiosa pero me daba igual, yo queria tierra, llegué a tierra, mira arriba y el sol me deslumbró y con el brazo me tape los ojos, cuando ya podía ver con claridad mire al frente, vi unos pies, familiares a mi pesar, mi mujer Tamara me estaba esperando con cara de muy mala ostia, me llevó a casa exigiendome todo el dinero que tenia encima, como si de niño que acababa de robar se tratara, cada día rezo a Dios para que se la lleve de mi puta casa pero ni puto caso me hace
Pasaron dos meses, un hombre llamó a mi puerta, mi mujer fue a abrir, el hombre me dio una noticia que me iba a salvar se la puta de mi mujer, me llevó a un bar y me dijo:
España nos necesita, existen rumores de una sublevación en Flandes y el rey está reuniendo de nuevo a los tercios para combatir de nuevo
Como era de esperar acepté, esa noche le hice el amor a mi mujer y me fui de madrugada sin que sospechara nada, coji mi fiel ropera y mi arcabuz y marche para el puerto de Ferrol donde mis antiguos compañeros me esperaban
CONTINUARÁ...
