⚠(Nota: Ésta obra puede no ser apta para personas sensibles a homicidios, sangre, pornografía o drogas, leer bajo su propio riesgo)⚠
Freddy era incapaz de sentir alguna emoción. No sentía felicidad cuando su madre le compraba todo lo que a un niño le debería gustar; no sentía dolor o tristeza cuando lo humillaban o insultaban; no sentía enojo cuando fallaba en algo importante. Quien lo conocía lo describía como un cascarón vacío.
No importaba cuanto se esforzara en ser como las demás personas, lo único cercano que llegó a sentir fue lástima, una lástima o quizás asco hacia su madre al verla emocionalmente desmoronada de tantos esfuerzos fallidos por hacerlo sonreír.
Lo peor de todo, no sentía culpa al matar, y ese fue el motivo principal por el cual se estaban mudando de su casa actual.
La mujer de la familia apresuró a Freddy en adentrarse al vehículo gris de su esposo, pues ya no soportaba que sus vecinos siguieran viendo a su hijo tras las ventanas de sus casas, como si de un animal enjaulado se tratara. De alguna o de otra manera los padres de Candy difundieron por todo el vecindario lo que hizo el joven Fazbear, a lo que varios de los vecinos, adultos y jóvenes, reaccionaron acusando al chico de todos los cadáveres de animales que aparecían en frente de sus casas terminando en un linchamiento en comunidad exigiendo que fuera enviado a un reformatorio.
Freddy ya no tuvo oportunidad de defender su nombre o de explicar la verdad completa, y ahora iban a ese lugar que tanto aborrecía su mamá, y que también aborreció alguna vez su abuelo Taro.
(.❤.)
El camino empedrado hacía tambalear el carro de un lado a otro ocasionando que el niño se aferrara con fuerza a su mochila azul para mantener un poco de equilibrio, pues las ganas de vomitar no tardarían en hacerse presentes. Los del camión de mudanzas los seguía desde atrás teniendo mayores problemas para mantener el equilibrio y seguirle el paso a la familia.
Observaba desde atrás como su padre, siempre animado, conducía mientras decía cosas que intentaban ser alentadoras como lo bueno que es empezar una nueva vida, aunque nadie lo escuchara en realidad. Su vista se movió a su madre, una mujer muy fea en su opinión, que observaba melancólica el hermoso paisaje sin vegetación, lleno de arena y rocas rojizas mientras sentía que su corazón de aceleraba del pánico con cada kilómetro que acortaban.
Al sentirse observada por el castaño y comprobar sus sospechas con una mirada rápida al espejo retrovisor, su postura se tensó por un momento al ver los ojos azules carentes de vida resaltando del rostro de un niño. Se trataba de su hijo, pero normalmente evitaba su mirada porque le hacía sentir como un fracaso de madre sin saber que hizo mal para que él estuviera así. Sacó de su bolso una frasco lleno de ansiolíticos del que tomó dos y los tragó como si fueran dulces, después de todo esas pastillas ya eran normales para ella desde hace casi 13 años.
Freddy la seguía viendo a detalle sin vacilar.
Que mujer tan fea.
"Debiste sentir culpa" se recordó "Si tan solo fueras normal ella no sufriría mucho".
(.💙.)
Llegaron al fin después de estar tres horas viajando con paradas ocasionales en alguna tienda o gasolinera para comprar algo de comer y beber, ir al baño o estirar las piernas en las que Freddy se negaba a salir por el dolor de estómago que empezaba a formarse en él.
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Yandere Freddy
FanfictionFreddy no era capaz de sentir emociones. Su vida se limitaba a su lastimada madre, su extraña familia paterna y a doctores. Desgraciado y marginado por los chicos de su edad. Todo su mundo cambia cuando la conoce a ella, cuando conoce a Joy, la...
