Capítulo 1- El principio del fin.

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"En algún punto de mi vida pensé que estaba destinado a ser más de lo que la gente esperaba de mi, siempre creí que estaba destinado a ser alguien muy exitoso o alguien distinto a los demás, recuerdo el día que ese pensamiento se volvió realidad, aunque hubiera deseado que eso nunca hubiera sucedido" .



-Lunes 21 de Agosto del año 2050.


5:50 am-

*Suena el despertador de un celular* 

— ¿Ya tan pronto es la hora de levantarse?  - Mencioné justo después de estirar mis brazos y salir de entre mis cobijas.

"No puedo creer que esté a punto de comenzar la universidad, sinceramente es algo extraño, nunca pensé que llegaría a este punto tan rápido, he llegado a tener mis crisis existenciales muy frecuentemente porque aún no sé qué haré de mi vida."

— ¿Sora? se te hará tarde si no te levantas, hijo. - Gritaba mi madre desde la cocina haciéndome entrar en razón

— ¡En un momento bajo, mamá!. - Un bostezo largo marcaba mi salida de la cama y en ese momento me dirigí hacía el baño para lavarme los dientes y tomar un baño. Luego de esto fui escaleras abajo encontrándome a mamá con el desayuno listo.

                                               
                                                                                           - 6:20 AM-


— Buenos días,  Mamá, disculpa la tardanza - Miré a mi madre sonriéndole

— Buenos días, hijo, toma asiento, el desayuno se va a enfriar - dijo mi madre correspondiendo la sonrisa, seguido de eso comenzó a decir:

— Hoy es tu primer día en la universidad, sé que te irá de lo mejor hijo, siempre has sido muy inteligente y muy hábil para todo, aunque realmente me da miedo que un día de estos decidas irte, amo tenerte en casa  con nosotros. -Dijo mi madre en un tono triste.

— Tranquila, mamá, no he pensando en la idea de marcharme pronto de casa, quiero ayudarlos a ti y a papá con los gastos y después pensar en conseguir mi propio techo. - Después de decir esto, continué desayunando.

                                                                                        -6:40 AM-

— Bueno, madre, tengo que irme. - mencioné después de levantarme de la silla y dirigirme a la puerta de salida.

— Que te vaya muy bien, hijo, no manejes demasiado rápido y recuerda que te espero para la cena, hoy cenaremos pizza. - Dijo mi madre acercándose a mi frente para darme un beso.

— Te amo, mamá, nos vemos en la noche para cenar. - dije justo antes de salir y tomar mi camino a la universidad.

"Espero que por favor no encuentre nada de tráfico, suficiente tengo con los nervios de saber que es el primer día ¿Qué tal que me quedo solo todo el semestre?  odio empezar cosas nuevas."
 
(Ese tipo de pensamientos eran los que rodeaban mi mente mientras iba manejando de camino a mi destino)
                                                                                        -6:55 AM-

— Estoy por llegar, espero no ser el último en entrar a la clase, sería de lo peo... - cuando estaba por terminar un fuerte estruendo empezó a sacudir todo a mi al rededor, no pude ni preguntar qué ocurría, comencé a ver borroso hasta que perdí la conciencia.

Después de lo que parecieron segundos, desperté en algún sitio extraño, parecía alguna cúpula o cualquier otra cosa menos mi auto, por obvias razones me encontraba asustado y desesperado por saber qué ocurría.

—¿Dónde carajos estoy? ¿Qué está pasando? - Dije con dificultad intentando observar mi entorno.

—Por ahora estás a salvo, así como yo. -dijo de manera entrecortada una voz femenina al saber que me encontraba despierto

Al entrar un poco más en razón pude observar que no solo me encontraba yo tirado en el suelo, habían unos 50 jovenes y unos cuantos adultos mayores entre nosotros, aunque al parecer solo nos encontrábamos despiertos unos cuántos.

— ¿Quién eres tú? ¿Alguna idea de qué fue lo que ocurrió? iba de camino a mi universidad y justo antes de llegar, comencé a escuchar un fuerte ruido y de la nada desperté en este lugar. -Mencioné tratando de recordar lo más posible mientras ponía mi mano en la cabeza por un ligero dolor.

— Puedes decirme Hana, curiosamente yo me dirigía a mi aula para tomar mis clases, pero cuando menos me di cuenta me encontraba en este lugar rodeada de gente en las mismas situaciones que yo. -Dijo la chica de manera tranquila mientras me observaba.

— Un gusto Hana, yo soy So... - Antes de que pudiera terminar de presentarme se comenzó a escuchar una fuerte música demasiado cerca.

— BIENVENIDOS SEAN TODOS. -Exclamó de manera ruidosa una voz masculina. —Seguramente se encuentran confundidos por el lugar en el que se encuentran, yo en su lugar estaría de la misma manera, lo único que yo puedo mencionarles es que su vida anterior acaba de cambiar, para bien o para mal.

—¿A qué te refieres con que nuestra vida anterior cambió? Quiero regresar a mi casa ¿Por qué carajos estoy aquí? - Exclamo asustado un chico que se encontraba cerca de donde yo estaba.

— Esa vida ya no existe, querido amigo, Aunque quizás y solo quizás puedan regresar, pero por ahora son parte de un experimento algo complejo de explicar, aunque créanme que terminaran amándolo. -Dijo el hombre mientras reía.

—Permítanme explicarles, en su mano derecha conservan un pequeño implante subdérmico el cual es casi imposible de retirar, a menos que corten su mano, lo cual los haría pasar por muertos y se les expulsaría de está cúpula y de la institución en general, lo cual obviamente quiere decir que los tendrían que ejecutar. -Exclamó de manera irónica el extraño hombre. 

Al momento de escuchar esas palabras volteé a ver mi mano bruscamente, divisando una pequeña textura al inicio de mi muñeca, estaba confundido y no entendía lo que estaba ocurriendo. En ese momento gritos de las demás personas se comenzaban a escuchar, al igual que llantos y jadeos de desesperación, lo que estas personas nos estaban haciendo era horrible, nadie entendía nada de lo que estaba pasando y esperábamos a que todo fuera una broma de muy mal gusto. Aunque claramente, en nuestro interior sabíamos que este no era el caso.

— Quieres decir que la única manera de volver a nuestra realidad es haciendo lo que nos pides, ¿no? - Dije de manera directa volteando hacía la dirección del extraño hombre.

— Por fin, alguien que entiende bien a lo que me refería. Eso es correcto, chico, sin embargo, no será tan sencillo. Será algo doloroso pero definitivamente vale la pena el resultado de lo que ocurrirá después. - Dijo el hombre mientras miraba hacía mi dirección mientras reía.

¿Qué nos estaba esperando a todos nosotros? 

la situación era un completo enigma el cuál buscábamos resolver, todos teníamos un objetivo o por lo menos la mayoría, el cual era regresar a nuestras vidas normales con nuestras familias.






No eres especialWhere stories live. Discover now