Lo siento, enserio, ya no podemos estar juntos, me la pase bien contigo pero últimamente hemos tenido demasiadas complicaciones en nuestra relación, y lo mejor de todo es quedar como amigos. Lo siento, de verdad.-Veía como George me miraba desilusionado, triste y enojado, pero era lo mejor que podía hacer.
Si, esta bien, se que es lo mejor para nosotros, y aunque sea duro al principio estaremos mejor, te quiero mucho y espero vernos pronto.-George se da la vuelta mientras me me decía adiós con una sonrisa, pero sabía que estaba destrozado por dentro...
Me sentí mal después de haber dicho eso, pero es lo mejor que tenía que hacer.
Estaba lloviendo y como estaba tan desilusionada solté mi paraguas y en ese momento estaba en shock y no me dí cuenta que me caían lagrimas en mi rostro.
Estaba toda mojada. Una linda viejecita se acercó y me ayudó con su paraguas.
Me puso su paraguas arriba de mi, mientras me sonreía y la regresaba la sonrisa.
Íbamos caminando por la calle, yo estaba mirando al suelo con una cara de tristeza.
¿Estás bien?, ¿Quieres contarme lo que pasó?-En ese momento si quería contarle. También dejo de llover así que bajó su paraguas y me invitó a un café.
Cuando nos sentamos en el restaurante rápidamente me dijo:
¿Estás bien? Sé que piensas que soy rara y que solamente vengo aquí para el chisme, pero yo t-.-En ese momento la interrumpí.
Dejé a mi novio.-Halzé ma mirada a sus ojos y se me quedo viendo como un poco "traumada".
Ayyy, mira, puede ser muy difícil al principio,pero luego te acostumbrar-.-La interrumpí nuevamente para pronto sacar varias lágrimas de mi rostro.
-Tapé mi rostro con mis manos, mientras veía como la viejecita me abrazaba.
-Le platiqué todo lo que sucedió.
-Fue un momento de silencio incómodo, cuando de repente:
Tu eres muy bonita y se me hizo muy triste ver a una persona bonita llorando, por cierto, todavía no te he preguntado tu nombre y tu edad.
Ah si, bueno mi nombre es _____, y tengo 16 años.
¡¿¿16??! Pareces de 18 con ese cuerpazo y cara madurita que tienes eh.
Ah gracias.-Le decía mientras tomaba mi capuccino.
-Cuando nos levantábamos pude observar su ropa costosa, sus accesorios de oro, y cuando pagó su dinero excesivo en efectivo.
-Me acompañó hasta mi departamento y me dió su número de teléfono, lo sé bastante raro, pero se me hizo una linda persona.
Antes de que me diera la vuelta, e preguntó.
Por cierto, ¿aún eres muy pequeña para tener tu propio departamento no?
Lo sé, mis padres fallecieron cuando tenía 4 me fui a vivir con mi tía pero era una maldita zorra y solamente me quería para hacer el quehacer, a los 12 me fui con mi abuela pero falleció,y decidí vivir sola por mi cuenta, sin la necesidad de alguna persona que me cuide, se me hace ahora absurdo, además, si voy con otra tía o mi abuela paterna va a hacer sus reglas, y mi techo, mis reglas, así que ahora todo el tiempo me la paso trabajando de día y de noche, solamente hoy no, pues hoy es Sábado y no voy a trabajar.
Wow, es una gran batalla para ti, te admiro mucho por todo lo que has pasado. Pero bueno, me la pasé bien contigo y espero vernos pronto.
Si, luego le aviso.-Me día la vuelta.
-Entré a mi departamento a bañarme, me tomé algunas cervezas de jengibre (si me encantan de esas) y después me metí a bañar.
-Salí de la regadera y me miré al espejo viendo mi cuerpo desnudo y viendo que en realidad tenía un cuerpazo de 20, además que era un poco alta y así parecía mas grande así que súmale 2 mas 22 ahora súmale mi cara, 24.
Procedí a lavarme los dientes, después, me metí a bañar y caí profundamente dormida.
