Especial para Victoria.
¿Sabes una cosa? Es gracioso, porque, yo siempre he creído que tú te aburrirías de mi antes que yo me aburriera de ti, y me lo repites en muchas ocasiones, pero, creó que no.
Llevamos ya dos años de conocernos, y si, el primero pudimos no hablar mucho, pero oye, te conocía... Y bueno, en el segundo pasaron muchas cosas, y ahora te has quedado como mi mejor amiga.
Y ¡VAYA MEJOR AMIGA! Has sido una persona muy valiosa para mi vida, has visto lados de mí, que créeme que pocas personas han experimentado, has visto ese lado cursi y acaramelado que puedes estar segura que no se lo muestro a casi nadie, y no es porque me de miedo o algo de ese estilo, si no, porque te lo has merecido, para mí, aún que no lo creas, me has tratado tan bien (insisto, aún que no lo parezca) me has contado secretos, he visto aspectos de tú vida (y sí, he de aceptar que te he molestado mucho con ello) y eres alguien interesante, tus problemas han sido interesantes, e incluso tus quejas, aún que no lo parezcan, lo pongo interés, y hago lo posible por solucionarlo.
Y aún con todo esto, entiendo que no entiendas porque te quiero tanto, al final, algunas veces, ni yo mismo logro entender el por qué, ¿tal vez sea tu rostro? Esos ojos grandes, siempre iluminados, y que se me hacen tan bellos, ¿tal vez tenga más conexión con tus labios? que se ven rosas, suaves y tentadores, ¿o tal vez solo sea qué me agrada con tú forma de ser? Esa mezcla tan hermosa de indiferencia, negativismo y seguridad.
No comprendo hasta el día de hoy que será lo que me mantiene enganchado, e insisto, comprendo que no lo comprendas, pero tienes ese algo que logra devorar cada centímetro de lo que soy, tal vez parezca obsesivo, y al escribir esta carta lo creó cada vez más, pero, obsesión o no, eres especial, de eso estoy seguro.
Resumir a una persona es algo imposible, creó yo, por que llegan a tener tantas facetas y a tener tantos cambios que uno simplemente no puede terminar, porque tendría que agregar nuevas cosas cada día, y seguramente jamás terminaría, pero si se tratara de ti, no me arrepentiría, en mis últimos alientos, podría maldecir mil cosas más en las que perdí mi tiempo, mujeres, vicios, o cualquier otra cosa, pero de haberme perdido en tus campos, no será uno de ellos.
Y aún que digo que resumir a una persona es imposible, intentar resumir lo que me cautiva de ti puede ser algo más posible, tal vez un poco difícil, pero no imposible.
Empezando por esa preciosa actitud que, seguramente, solo yo veo hermosa, ese bello mal humor, combinado con ese negativismo, pero decisión a la vez, cómo ya mencione, se me hacen una combinación tan curiosa, y tan bella, sabes lo que quieres, cuándo lo quieres (aún que no siempre) y porque lo quieres, tienes sueños, tienes metas, y eso es algo hermoso, no quieres que el viento te lleve, quieres guiar al viento, y aún que es imposible, es algo hermoso.
Saliendo del factor emocional, tal vez sea yo el que tiene un gusto raro por las mujeres, pero no lo sé, donde otros ven a alguien fea, o algo de ese estilo, yo veo belleza, y tal vez sea porque soy alguien feo de antemano, pero no lo sé, esas historias que guardan tus ojos, se me hace tan bello, esos dos cristales tintados de café, siempre iluminados por alguna luz interna que guardas, ¿tal vez sea tú esperanza? ¿Tal vez sea esa pequeña niña qué aún guardas muy dentro de ti? No estoy seguro, pero ese brillo, es tan hipnótico, que cuando los veo, no puedo desviar la mirada.
Y bueno, tal vez me estoy viendo como alguien obsesionado con otra persona que no lo pesca ni un poco, pero has de comprender que no cuento con otra oportunidad de resumir estas cosas de forma directa, y aún que te lo repito en ocasiones, siento que jamás quedara de más decirlo.
Mientras tú me lo permitas, yo estaré aquí, para ti, para apoyarte, aún que no me quieras, aún que no sientas lo mismo, aún que me guardes el más grande despreció, yo estaré aquí, para ti, para ayudarte.
XOXO
Con mucho amor, Adam.
BẠN ĐANG ĐỌC
Cartas para Victoria
Lãng mạnAmor de mi vida, llame alguna vez, a la que fuese, la mujer de mis ojos, quien iluminaba mi corazón, y alimentaba mi alma, pero a la quien jamás tuve el valor de entregarle mi ser, y por ello, en estos escritos, le murmuró al oído, con suavidad, y h...
