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Rugidos.
Metal.

Podía captar los grotescos espamos que recorrían la espalda de la bestia, como si estuviese viendo su propio reflejo en un espejo.
Podía notar las vibraciones del aire provocadas por las libélulas, y el sonido de una pluma de buitre al tocar el suelo.
Podía.

Un olor nauseabundo.
Miedo.

Acariciaba el duro y áspero mango de madera, coronado por un colmillo brillante de marfil teñido del color de las rosas.
Sentía la adrenalina recorrer su garganta y las puntas de sus dedos, invitándolo a descontrolarse.
Flint respiraba.

Calor.
Dolor.

Percibía un sonido lejano a sus espaldas. Por alguna razón, parecía importante, pero él hacía caso omiso, como si no fuese dueño de su cuerpo si no un simple espectador.
Un espectador sin escrúpulos.

Vacilación.
Estruendo victorioso.

Los pies de Flint se levantaron del polvoriento suelo sin que pudiese evitarlo. Su cuerpo se desplazó hasta la aberración monstruosa contra la que acababa de disputar una pelea. Un amasijo de carne y acero agonizante, que respiraba con dificultad mientras trataba de mantener sus ojos fijos sobre Flint.
Una máquina de guerra. Asesina, despiadada, implacable.

Venganza.
Sentimiento de impotencia.

– Esto no resolverá nada...
La voz distante se abrió paso entre la niebla que cubría sus pensamientos. Durante unos segundos, Flint se quedó observando el mango de madera que sujetaba ya en lo alto de su cabeza, dispuesto a terminar lo que había empezado.

Impotencia.
Impotencia.

–Esto no resolverá nada...
El mismo mensaje.
Y el mismo sentimiento. La misma frustración. El mismo día, los mismos lugares y las mismas personas excepto una.
Excepto dos.

Lagos en los ojos
Nudos marineros en el barco de la garganta.

¿Y ahora qué?
¿Qué era lo correcto?
¿Por qué?
¿Por qué ella de todas las personas?
¿Por qué él de todos los hombres?
¿Por qué?
¿Por qué?
¿Por qué?
¿Por qué no podía volver a ser como antes?
¿Por qué no había solución?
¿Por qué no podía matar a aquel monstruo, que también tenía una cría?
¿Por qué no podía dejar de ver en aquella cría a sus propios hijos?
¿Por qué no podía hacer las cosas bien?

¿Por qué no podía ser un buen padre?

Rompieron las cascadas.
Y el barco se derrumbó.

Hombre y bestia [MOTHER 3]Stories to obsess over. Discover now