Kíkterik

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La noche era fría y la nieve cubría el suelo de tal manera que llegaba hasta las rodillas, los techos de aquellas viejas chosas estaban cubiertos por montañas de nieve, pero ni eso y los terribles vendavales que azotaban aquella región del norte podian hacer mella en aquellas arcaicas construcciones, muestra de que los Antaños tenian mucha mejor tecnica al momento de hacer cualquier cosas.

En aquellos días el pueblo, de nombre Daskerík ya hacia olvidado en aquellas lejanas tierras al norte de Liftreske, más allá de donde cualquier humano, elfo, orco o cualquier ser razonable quisiera pasar más de una noche.
Daskerík había sido abandonado hacía ya mucho tiempo ¿El motivo? Nadie lo sabía, algunos decían que sus pobladores se hartaron del clima y se fueron a regiones más habitables, otros decían que el pueblo decidió construir una ciudad subterránera en la montaña que ya hacia ahí cerca, al más puro estilo de los Enanos, pero otros, otros decían que toda la gente del pueblo había sido devorada por una criatura que salio de la montaña.

En el pasado el pueblo habría sido un importante punto de extracción de piedras preciosas gracias a la montaña. Por lo que se habían labrado grandes cavernas que llegaban hasta las raizes de la misma.
Siendo un pueblo tan rico, no sorprendío que cuando todos desaparecieron, muchos fueron buscando riqueza. Pero los exploradores jamás regresaban.
Debido a tal fama los aventureros poco a poco dejaron de buscar las riquezas de Daskerík y fue así que la ciudad cayó en el olvido y ya nunca nadie regreso a ella.

Nosotros no éramos partidarios de leyendas, en nuestra vida habíamos matado a muchas criaturas repugnamtes,no había nada a lo que no nos hubiéramos enfrentado y por lo tanto no le temíamos a una simple leyenda. Hací que cuando escuchamos la historia de aquel viejo pueblo salimos disparados de nuestro hogar temporal.

En Diciembre del 981.

Mi Hermano Gidtta y yo llegamos a Liftreske. Nos hospedamos en el Leverdik v Siike la mejor posada de la ciudad, situada justo en el corazón de la misma, nuestro trabajo anterior nos lo había permitió.
Apenas dejamos las cosas en la habitación, salimos disparados a la calle principal y como acostumbrábamos en esos casos, yo fui a comprar las provisiones y equipo necesario para la expedición, mientras mi hermano se dedicaba a encontrar adeptos para nuestra noble causa.
Mientras hacía la compra me di a la tarea de investigar un poco más sobre aquel pueblo. Pero rápidamente caí en cuenta de que a la gente de Liftreske no le hacía ninguna gracia contar nada sobre el. Incluso en un par de ocasiones tuve que salir por piernas si no quería ser regañado por la vieja de turno. Así que decidí evitar más el tema, tal vez en la posada podría encontrar algún viejo borracho que se dignara en contarme algo más de aquel desgraciado lugar.

Casi al anochecer regrese al Leverdik sólo para caer en cuenta de que mi hermano no había conseguido a nadie para la expedicion, nada, ni una sola alma quiso unirse a nosotros, no pude sentirme más decepcionado.
Hoy en dia me doy cuenta de lo estúpido que fui al no hacer caso a tal señal de advertencia.

Caída la noche nos dispusimos a ir a beber algo a la taberna del Leverdik v Siike o La Cura del Triste, era la mejor Taberna/Posada de la ciudad, todas las noches estaba abarrotada de fieles parroquianos, la fiesta en ese lugar era excesiva, no por nada llevaba ese nombre.

Ya entrada la noche me dediqué a hacer algunas preguntas sobre nuestro destino, me llamó la atención que muchos de los presentes incluso estando en un estado de borrachera digna de los dioses, no soltaban prenda alguna sobre aquel lugar, ya estaba irritado por el comportamiento de aquellas personas. Hací que no tuve más remedio y me dispuse a sentarme en la mesa más alejada de la taberna a beber un poco mientras mi hermano se encontraba ahogado en cerveza con la mujer de turno.

A la mañana siguiente desperté sin mayor problema, no era el mismo caso con Gidtta, todo su cuerpo se tambaleada de un lado a otro y por un momento dude que en tal estado pudiera siquiera dar dos pasos, aun así lo arrastre con migo ignorando sus súplicas y maldiciones.

Justo nos disponíamos a salir cuando una voz ronca que venia del otro lado de la sala del Leverdik nos detuvo.

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⏰ Last updated: Mar 02, 2018 ⏰

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