Te has preguntado alguna vez ¿Que fue de las chicas que desparecieron en manos del narco? Aquí esta las respuestas, historias jamas contadas de mujeres silenciadas y otras quizá pasaron de ser victimas a victimarios. Todas tienen el mismo común den...
Estoy terminando de ducharme y en mi cabeza no puedo con la felicidad que me provoca haberme graduado de la carrera de contabilidad, no puedo creer que después de 4 años largos que pase metida entre libros y números por fin terminara. Sin duda mis padres se lucieron al darme este viaje como regalo de graduación, y traer a mis amigas sin dudas es lo mejor, no podría imaginar el viaje sin ellas, Mariel y Aitana son mi apoyo incondicional.
–¡Mariel! – Grito a mi amiga – ¿Viste mi vestido rojo? Quiero usarlo hoy– digo haciendo un mohín. Esta noche iremos a un antro llamado Palladium, es nuestra primera noche aquí y en el hotel nos han dicho que es de los mejores en Acapulco.
–Está en la cama de Aitana, tú lo dejaste ahí– me dice haciendo un mueca –Y date prisa, estamos perdiendo tiempo muy valioso– termina ansiosa.
Las tres nos arreglamos muy bien, estamos bastante maquilladas, con vestidos con escotes muy pronunciados (en casa jamás los hubiéramos usado) ahí siempre hace mucho frio o está lloviendo.
Hemos llegado a Palladium, la música esta increíble, hay un magnifico ambiente, todos bailan y beben; tomamos una mesa y pedimos vodka. Al cabo de unos minutos llega el mesero con una botella de whiskey y una rosa – Disculpa pero no hemos pedido eso, te pedimos vodka–dije enfatizando en la última palabra, –Si, lo sé señorita, Pero esto se lo han mandado, el joven de allá– aclara señalándome en dirección a un privado, en donde están varios tipos con pinta de tener bastante dinero. El que está en medio de quien por cierto no alcanzo a ver su rostro completamente, levanta su copa y yo hago un gesto de agradecimiento con la cabeza. Le indico al mesero que puede dejar la botella y nos dice que traerá la otra botella en breve. Mariel sorprendida nos dice –No llevamos ni 10 minutos y ya hemos conseguido ligar– reímos y Aitana le responde — ¿Hemos? ¿Cómo sabes que no me lo han mandado a mí? ¿O a ella?— concluye, señalándome. —Ok chicas paren...— les hice una seña con la mano — No la vamos a tomar igual, no sabemos que es lo que realmente sea— me miran como si miraran a su madre y eso me hace gracia. —Está bien pero primero el Vodka— cedi y ellas se relajaron. Llegó el mesero con el Vodka y comenzamos a servirnos, un shot tras otro. Nos acercamos a la pista y comenzamos a movernos al ritmo de la música, sentía como las vibraciones se metían en cada poro de mi piel, y de repente, una mano en mi cintura me saca del trance musical, doy un respingo al volver a la realidad — ¡Hey! Cuida en donde pones esas manos— le digo pero al mirarlo de frente me encuentro con un tipo alto, apiñonado, con barba completa, pelo negro, musculosamente sexy y unos enigmáticos ojos cafés.
—Lo lamento, no quería asustarte— me dice moviendo la cabeza a un lado —Yo te mire desde que llegaste y bueno de hecho yo mande el Whiskey— me miro expectante. —Pues gracias por el detalle pero no era necesario— le dije y me gire en dirección a mi mesa. — ¡Espera! Permíteme conocerte— suelta junto con una sonrisa matadora, que de verdad me complace mucho. — Soy Aquiles Bustamante y tú eres...— me dice tendiéndome la mano y yo no me puedo creer que este se llama Aquiles, mira que tiene toda la pinta de guerrero.
—Soy Amelia— digo tajante y el responde — ¡No! Tu eres hermosa— y me lanza otra sonrisa, yo me sonrojo y miro al suelo — ¿Y si destapamos el Whiskey que me has rechazado antes? — Dice — No lo rechace, solo que no sabía quién lo mandaba y aun ahora sigo sin saber ''porque'' — dije casi gritando sobre la música.
— ¡Ok! Quieres la verdad, la verdad es que desde que te vi me encantaste, y note que venias solo con mujeres y me propuse por lo menos tener una sonrisa tuya— concluye y yo sonrío — ¡Lo ves! ¡Lo logre! — y levanta los brazos, haciendo que la camisa se ciña aún más a sus bíceps. Me hice camino a la mesa y me senté, mire alrededor hasta localizar a Mariel y a Aitana.
— ¿Pasa algo? — Pregunta mientras destapa el whiskey — Dime que no esperas a tu novio por favor— me dice abriendo los ojos —Yo no sé qué es eso, no sé qué significa la palabra ''Novio'' — solté con mucha seguridad y suelta una carcajada. — Por favor, no me hagas reír, a menos que estuvieras en un país de ciegos— y me acerca una copa y él toma un trago de otra — Pues no veo el chiste, ¿A caso te burlas de mí? — cuestione levantando una ceja y el sorprendido por mi respuesta dice —Ok, creo en ti, pero, me encantaría cambiar eso— me dice sumamente relajado.
Ahora es mi turno y me carcajeo de manera escandalosa, aunque casi no lo parece por el volumen de la música — Ay ajaa! Como si quisieras ser novio de una extraña— le dije haciendo un ademan con la mano.
— ¿Por qué no? Déjame conocerte y porque no, conquistarte también— y el parece tan seguro de sí mismo que me deja sin palabras.
— ¿Siempre haces esto? — pregunto y el responde con otra pregunta — ¿A qué te refieres? — Lo miro fijamente — A este circo, de comprar alcohol y la mezcla de frases y sonrisas encantadoras, solo para conquistar a las chicas — soy clara, así que lo suelto sin anestesia alguna.
Ríe por lo bajo — ¿Así que crees que mi sonrisa es encantadora? —...—Permíteme agradecer el cumplido— y toma mi mano — Vamos a bailar— Y literalmente me arrastra a la pista. Estando ahí comienza a moverse y es brusco y lo justifico pensando en que es grandote y musculoso no debe ser fácil moverse con tremendo cuerpo.
Así hemos pasado bastante rato, las chicas por su cuenta con los que ahora se son los amigos de Aquiles; hemos bailado y bebido casi en la misma medida, son las 4 am y estallidos nos ponen alerta pero solo son los ruidos que hacen al aventar millones de papelitos de colores desde el piso de arriba, anunciando que la noche está a punto de terminar.
—Bueno, creo que es hora de irnos, te agradezco por una noche magnifica— le tiendo la mano y el, la toma, pero, tira de ella y me acerca a él y sin darme tiempo de reaccionar él pone sus labios contra los míos y empuja haciéndome que separe los labios lo que permite el acceso de su lengua, que ahora está en contacto con la mía, mis manos están en su fuerte pecho y las suyas, una en mi cadera y la otra en la nuca, casi sin respiración me aparto y mis ojos se clavan en los suyos.
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Gente, me tardé pero miren que aquí les traigo una historia nueva!!!!
Espero que sea de su total agrado, es algo diferente y que tiene gran significado en lo personal, con todo el amor del mundo, espero que disfruten de estas líneas, que le den amor a la historia, que me hagan llegar sus comentarios y que recomienden si es que les ha gustado!!
Pd. La imagen que les he puesto ha sido mi inspiración para dar vida a Aquiles.