PROLOGO

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Todo comenzó el primer día de clases, (era una chiquilla aun) pero yo sentía que era toda una mujer con mucho entusiasmo, con ganas de comerme el mundo lleno de aventuras, porque a esa edad empezamos la etapa más maravillosa de todas, tenemos la oportunidad de hacer cosas grandes y creo que en cierta situación tenemos el derecho de disfrutar cada momento de nuestra vida....

Una vida que jamás regresara....

Aventuras que no te esperaran....

Y amores que te marcaran.

- Jonathan, uno de los chicos más guapos del colegio, con un porte de chico maduro, sus ojos de color avellana, unas pestañas negras como la noche y largas, unas cejas pobladas pero muy definidas, un color de piel bronceada (a mi parecer un tipo de lo más desagradable, porque tuve ese sentimiento hacia él no lo sé, tal vez porque tenía la idea que un chavo guapo siempre jugaría con los sentimientos de las chavas que bobamente se engasaban de ellos, esa fue la primera impresión que yo tenía de él (así que no me culpen por juzgar solo por la portada)... era un chavo seguro de sí mismo, inteligente, guapo (creo que ya lo mencione) presidente de su grado, en cierto punto era un nerd pero con estilo, muy educado, optimista, lleno de vida y con un perfume ¡qué wow! Se sentía muy increíble...

-Yo una chica medio rebelde prepotente, entusiasta, no toleraba las injusticias y no me gustaban las hipocresías quien me quería bien y quien me odiaba pues bien por ellos, no era de las chicas que se preocupaba por caerle bien a todos, unos ojos de color café con su propio brillo, mi cuerpo no era ni robusto ni delgado mi cabello negro y mi piel blanca pero no demasiado, claro que todo eso con el autoestima que tenía para mí era perfecto, no era de aquellas chicas que se mataban de hambre para tener un cuerpo perfecto, al contrario tenía dos cosas que amaba en el mundo, la comida y la música...

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