Narra Raoul
Primera noche en la academia. Apenas pude pegar ojo pensando en si lo que estaba viviendo era real o era un sueño. Estaba en Operación Triunfo y no podía créemelo.
Me levanté aunque me costó un monton ya que no estaba acostumbrado a despertarme tan pronto.
Eran las ocho de la mañana teníamos fitness con Magalí. La verdad que me daba un poco de miedo, estaba acostumbrado a hacer deporte pero no sabía si nos iba a dar mucha caña o si iba a empezar suave. De todas formas me levante y a la primera que vi fue a Miriam, estaba lavándose la cara y preparándose para la clase. Le di los buenos días con un beso en la mejilla. Había conectado mucho con ella en los castings y tenía claro que iba a ser una persona muy importante para mi allí dentro.
Me puse unos pantalones cortos de deporte que me llegaban por encima de las rodillas y una camiseta azul que me quedaba un poco ajustada. Siempre suelo usar esa ropa para hacer deporte, es con la que más cómodo estoy. Poco a poco fueron levantándose todos y nos fuimos preparando hasta que sonó la sirena para avisar que comenzaba la clase. Llegamos a la sala de ensayo y Magalí ya estaba allí, con mucha energía y con todo listo para empezar la clase.
Se presentó y nos explicó lo que haríamos en sus clases para después empezar con la clase. Me sentía bien y estaba motivado. Empezaba una nueva etapa en mi vida y esto tengo que aprovecharlo al máximo como un regalo que es.
Narra Agoney
El día había pasado con normalidad, estaba muy emocionado por estar allí dentro y con ganas de ponerme a trabajar ya.
Por la mañana tuvimos clase de fitness con Magalí y también tuvimos clase grupal con los Javis. Me encantó esa clase, los Javis son dos personas maravillosas y creo que me van a ayudar un montón aquí dentro.
Llegó el primer reparto de temas. El de la Gala 1. Noemí y Manu se sentaron en el suelo mientras que nosotros estábamos en las escaleras de la sala de ensayos.
Estos dos fueron repartiendo los temas y se notaban las ganas y los nervios de cada uno.
- Canción del año 2015.... Beyoncé y Naughty Boy... Runnin, para Miriam y Agoney - dijo Noemí estirando los brazos para darnos nuestros cuadernos. Abracé a Miriam con fuerza y le di un beso. El tema me encantaba y Miriam me parecía una compañera maravillosa, así que tenía muchas ganas de ponerme a trabajar sobre el.
Tomamos tonos, ensayamos y ya llego la hora de la cena. Cené poco ya que estar en la academia me tenía en una sensación de nervios continua y se me había cerrado el estómago, aunque sabía que esto en un par de días se me pasaría.
Después de cenar, todos se fueron a las habitaciones a dormir. Yo en cambio, salí a la terraza con una manta. Hacía buena noche y me apetecía pensar un poco en el día que acababa de pasar. Me tumbé en una de los sofás de la terraza y al rato, sentí la puerta abrirse. Las luces de la academia ya se habían apagado y estaba todo oscuro, así que me costó ver la cara de quien acababa de entrar. Era Raoul.
- ¡Hola! - Dijo el en un tono feliz pero lo suficientemente bajo para no despertar a los compañeros que estaban durmiendo.
- Hola Raoul, ¿qué haces despierto? Están todos ya en la habitación.
- No tengo sueño y venía a buscar agua. Te vi aquí dentro y decidí entrar. ¿Qué haces aquí? ¿Pasa algo? ¿Estás bien? - Dijo el rubio con una sonrisa en su cara, la cual cambió en el momento que formuló las dos últimas preguntas.
- No, tranquilo, estoy bien, simplemente estaba pensando en todo un poco - Dije mientras el se sentaba a mi lado.
Sinceramente no me apetecía hablar con nadie en ese momento, pero no fui capaz de hacer que Raoul se fuera, parecía un buen chico.
- ¿Y qué piensas? Cuéntame cosas de ti, ahora vamos a estar mucho tiempo viviendo juntos, si el destino quiere, y tenemos que ir conociéndonos.
- Bueno, no estaba pensando en nada especialmente, solo estaba recordando el día de hoy y en como he llegado hasta aquí - Dije mirando al cielo. Él adoptó la misma pose que yo y con un tono mas relajado prosiguió preguntando.
- ¿Qué hacías antes de entrar aquí? Tienes una voz impresionante, que lo sepas - Dijo él girando su cara para mirarme.
- Gracias, supongo - Dije aún mirando hacia el cielo. - antes cantaba en un barco allí en Tenerife, y poco más, lo demás lo dije todo en el video de presentación, no hay nada más que sea importante...
- ¡Agoney no seas cortado! Seguro que has hecho un montón de cosas antes de lo del barco. Yo si quieres te cuento un poco de mí. Trabajo en Ibiza, en un hotel como botones. A veces canto en el restaurante del mismo por que a mi jefe le sorprendió mi voz. También he estado viviendo en Inglaterra por un tiempo para mejorar mi Inglés, y me presenté a La Voz. No llegué más allá de las batallas. Y nada, ahora aquí estoy.
- Wow, y tan solo tienes 20 años... Tu también tienes una voz muy bonita - Dije sonriendo sin mostrar los dientes.
Tampoco le estaba haciendo mucho caso.
- Entonces, ¿vas a contar algo sobre ti o cómo?-me pregunta a la vez que me mira fijamente a los ojos. La sonrisa se me fue instantáneamente y aparté la mirada de él y cerré los ojos y aunque estuviese así, aún oía su respiración tranquila a mi lado, que me hacía saber que él seguía ahí. Así estuvimos unos segundos.
- Bueno, ya veo que no quieres hablar y que prefieres estar solo, así que me voy, no te molesto más.
No pronuncié ninguna palabra, ni siquiera le volví a mirar. Me estaba sintiendo un poco mal pero la verdad que estaba haciéndome un favor yéndose.
- Buenas noches - Dije sin ni siquiera ver cómo salía por la puerta. Él no dijo nada, simplemente la cerró y se fue. Creo que estaba un poco molesto.
Era tarde y ya estaba haciendo un poco de frío, así que decidí irme a la cama.
Cuando llegué a la habitación, me di cuenta de que la única cama libre era la que estaba encima de Raoul. Con cuidado, subí a mi litera y me metí entre las mantas. Estaba ya en posición de dormir cuando de repente el rubio pronunció unas palabras:
- Buenas noches.
Yo sonreí y sin más, caí en un profundo sueño.
