Hay un dicho que dice: "Las personas con las sonrisas más hermosas, son las que tienen las historias más tristes". Mucho tiempo, creí que era una mierda, hoy en día lo sigo creyendo; sin embargo, ahora sé que tiene algo de verdad.
Si lo que ahora sé, lo hubiese sabido antes, probablemente todo esto no habría pasado. Fui muy egoísta, lo admito. Ojala hubiese algo que hacer.
Las matemáticas nos cuentan tres historias de amor tristes.
Las líneas paralelas, los que nunca llegaron a conocerse.
Las líneas tangentes, los que estuvieron juntos pero tuvieron que separarse para siempre.
Y las líneas asíntotas, los que se acercaban cada vez más pero nunca pudieron estar juntos.
Yuuri y yo fuimos los segundos.
Fue algo raro. Naces. Creces. Conoces a algún extraño. Te sientes extraño. Pasa algo extraño.
Te extraño. Te extraño tanto, no sabes cuánto.
Cuando él se fue, me dolió mucho. En ese momento solo me dije: "A veces, debes aceptar las cosas como son, y no como quieres que sean", lo cual fue hipócrita de mi parte, lo dije hecho un mar de lágrimas.
Hoy en día pienso que el enamoramiento no tiene mérito. Lo realmente difícil –no conozco ningún caso−, es salir entero de una historia de amor. De una u otra forma, una parte de ti se queda con él, así como, aún si no lo quieres, una parte de él se quedará contigo.
Fui por él. Lo busqué. Hoy sé que si no hubiese dudado tanto tiempo, hoy en día podríamos haber seguido juntos. Pero estaba hecho.
Se casó.
No es como si le guardase rencor, él creía que hacia lo mejor. ¡Pero con un demonio, ¿Quién le dio el derecho de decidir lo que era mejor para mí?! ¡¿Qué clase de vida es la mía, si no puedo elegir siquiera como condenarme?! ¡Tengo derecho a luchar y caerme, así como de levantare y seguir luchando para conseguir lo que quiero!
Tal parece que al Katsudon nadie se lo dijo...
Ah, cierto. Odio los puntos suspensivos.
¿Por qué?
Porque yo le puse tres puntos suspensivos a nuestra relación; uno por la ira, otro por la indiferencia, y el último, el más importante, por la paciencia. La paciencia con la que lo hubiese esperado, aún si llovía, tronaba, granizaba o temblaba. Pero de esos tres, borró los últimos dos.
Le dio a nuestra relación un punto final y pasó de página.
También odio el punto final.
Ya no se trataba de la rabia, el resentimiento, mucho menos el odio; lo mío era decepción. Por esperar de él lo que yo hubiese estado dispuesto a dar.
Los motivos de su actuar son bastantes, pero son tan estúpidas sus razones que ni siquiera quiero recordarlas. NO. Así estoy bien.
La vida tiene diferentes capítulos, un mal capitulo no significa el final de la historia. Lastimosamente, mi dolor seguirá, y me acompañará por la eternidad.
Katsudon, quiero decirte tantas cosas, aunque sé que nunca las vas a escuchar.
Quiero quererte, pero solo puedo amarte.
Quiero olvidarte, pero vives en mi mente.
Quiero no oírte, pero gritas en mi corazón.
Quiero alejarme de ti, pero vives en mí.
Esta, no es una historia romántica, así como no tiene un final feliz, porque una historia de amor no tiene final, y si lo tiene, no es feliz.
Odio los puntos suspensivos, porque me hicieron anhelar tu regreso, y odio el punto final, porque esa fue tu única respuesta.
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Bien, no sé como empezar.
¡Gracias por leer!
Sí, ese sería un buen inicio. Si te hice llorar, no diré que lo lamento, sería hipócrita. No hice esto con intención de dañar sus sentimientos, tomando en cuenta que esto es un especial de San Valentín. Simplemente me sentía triste, y esto salio.
La canción es una sugerencia, no es necesario escucharla si no gustan.
Agradecimientos especiales a
Y la la creadora de mi portada, vivibonycd9 <3
Este pequeño pedazo de historia se lo dedico al jodido 14 de febrero, el cual me recuerda siempre que la vida puede ser más mierda, pero que me vale madre cuantas veces este hijo de su puta madre me tire, siempre me voy a levantar, putito.
