“hush, hush, hush,
blush, blush, blush,
you are now my big fat crush”
el castaño apago su computador, sonriendo. había conseguido tener más de doscientas fotos de su crush, en un dos horas.
aunque su felicidad era grande, aún no lograba que el pelinegro le diera, aunque sea, la hora. era como un cero a la izquierda.
— lograré que me noté, lo juro. —susurro, levantándose de su asiento.
mientras, su madre, lo miraba y pensaba “¿por qué no tuve un hijo normal?”, pobre señora, no sabe lo que le espera.
