Y así era todo. Todo estaba lentamente a su lugar. Bueno, casi todo...
Finn entraba al lugar de la pandilla con la misma sensualidad de siempre. Y caminaba hacia mí sin apartar los ojos de mí.
Comer un trocito de pan era una cosa, pero desnudarse era otra. Y si yo no podía hacerlo, no era justo para Finn que me involucre de nuevo...o estar cerca de él.
- ¿Cómo estás?- preguntó, intentando parecer relajado.
- Altas y bajas, tú sabes- contesté, intentando parecer casual aunque por dentro me estuviese derritiendo.
- Solo esperaba que pudiéramos hablar. Tú sabes...sobre tú y yo.
Yo ya estaba completamente entregada a él, a mi decisión y a lo que iba a pasar. Lo deseaba tanto y lo quería aún más que debía dejar mi inseguridad atrás y comenzar a creer más en mí.
- No, no pienso que sea una buena idea- le dijo lo más serie posible-. No pienso que hablar sea una buena idea.
Bueno, tal vez me había ido un poco lejos. Porque la cara de Finn era totalmente desahuciada. Luego de disfrutar del suspenso, me acerqué a él y tiernamente deposite un beso en su mejilla. El me dedicó una sonrisa a medio lado, de esas que hace que me derritan. Me acerque a su oído y le indique que es lo que quería hacer.
Media hora después, yo estaba en el baño de mi casa poniéndome un poco de crema. Me había bañado y producido para sentirme bella y deseable. Cosa que a los ojos de Finn ya lo era.
Querido diario...
Esa es la cosa con los diarios. Son como las películas, son solo historias. Llenos de cosas que vi, cosas que sentí...Pero cuando miro alrededor, me doy cuenta que cada uno es el protagonista de su propia historia. Y la cosa con las historias es que no todas tienen un final feliz. Pero algunas sí.
Y ver a Finn sentado en mi cama, esperándome con una tierna sonrisa me dio de pensar que ese era un GRAN final feliz.
Yo salí a su encuentro bastante intimidada por lo que iba a pasar. Pero esta vez, realmente quería hacerlo. Me lo merecía. Y él también. Gosh, su mirada era sumamente penetrante y divertida. De no ser por mi incomodidad, ya le había saltado encima.
Se puso de pie frente a mí y sonriendo, señaló:
- Esto es mucho mejor que hablar.
Yo solo pude devolverle la sonrisa y bromear.
- Bueno... "cuando digo que continuara, significa que continuará"- dije, citando lo que alguna vez él me había dicho.
Pero toda mi relajación se fue cuando él se quito su remera blanca. No era la primera vez que lo veía sin remera; ya sabía lo bien que se veía en cueros. Pero ahora me tocaba a mí.
El me miraba expectante, animándome y demostrándome que el realmente quería verme la piel. Acercó sus manos al nudo de mi bata, deseoso de desatarlo. Pero yo se lo impedí. El me dedicó una mirada de suplica y cariño. Me sostiene las manos para darme coraje.
Y todo eso basta para que ahora yo quien baje mis manos al nudo y abra la bata, bajo los ojos expectantes de Finn. El me vuelve a transmitir seguridad con su mirada y su sonrisa. Me pasa un mechón de pelo por detrás de la oreja cosa que me reconforta y hace erizar cada centímetro de mi piel.
Y me saca la bata para que resbale por el suelo y llegue sonoramente a mis pies. Yo miro nerviosamente su expresión, para ver si ve horrorizado mi cuerpo y decide marcharse. Pero no...él me sigue mirando con dulzura y deseo. Y me planta un primer beso que calla todas mis inseguridades.
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Beautiful freak
Fanfiction"Y la cosa con las historias es que no todas tienen un final feliz. Pero algunas sí. Y ver a Finn sentado en mi cama, esperándome con una tierna sonrisa me dio de pensar que ese era un GRAN final feliz." ¿Qué sucede después de que ver a Finn sentad...
