¿comienzo o termino?

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2018, 03 de febrero. Un día nomal para todos, para mi, un día menos para mi muerte. Me levanté de golpe y de inmediato fui hasta mi calendario y marque; como era de costumbre, un día menos para mi, un día menos para mi sufrir. Así era cada inicio de día, da asco, ¿verdad?

A mis 17 años, era realmente diferente, seguramente las de mi edad se preocupaban mucho por verse lindas, se enceran el trasero para recibir nalgadas de sus novios, siempre quieren ser más y más mientras yo siempre quiero ser menos y menos, definitivamente el estilo de vida de ellas no se asemeja al mío. Desde muy pequeña sentía que mi estadía en el mundo sería de lo peor y es que no encajaba en este, siempre he pensado que quizás fui un experimento de la nasa o quizás soy medio extraterrestre, cada vez que se los comentaba a mis padres, su respuesta era un "no" y bueno si yo fuera madre también oculta ría algo como eso.

Miré mi reloj de bolsillo, eran las 09:00 pm, y en 3, 2, 1...

- ¡CHELSEA PASCAL POTTER! si no te levantas a ayudarme en mi manicura en este momento, tu próxima habitación será el jardín - Pronunció mi madre.

En estos momentos mi habitación era el pórtico de abajo de la escalera, por eso el "potter" Mi antigua habitación ahora era utilizada por mi hermanastro, mi madre aseguró que seria por unos días pero han pasado 3 años y aún sigo aquí, que destrucción. Hoy había una reunión "sofisticada", por lo que segurl me tocaría ser la "moza" de esta, que estúpida mierda. Cerré los ojos por un momento y salí de mi habitación hasta el baño, luego me metí a la ducha, una relajante agua tibia iba cayendo por mi piel, se sentía realmente exquisito. No pasaron cinco minutos y fue cuando sentí unas manos acariciar mis senos, "no otra vez" pensé.

-he pensado mucho en lo que hicimos la vez pasada, quizás hoy podríamos avanzar más... ya sabes a lo que me refiero- era la odiosa voz de Tom, mi hermanastro. El se encargaba de hacerme sentir aún más miserable, ya había abusado de mi un par de veces, y estaba segura de que hoy nuevamente lo haría. Una lágrima se deslizó por mi mejilla, pero por el agua, está apenas se diviso.

-¡APURENSE YA ES HORA DE IRNOS!- la chillona voz de mamá interrumpió el acto. Al fin esa mujer servía de algo.

-En otro momento será- volvió a ser Tom, cerrando sus palabras en un fogoso beso que hizo asquear todo dentro de mi.

Al ya irse de aquella habitación, suspire profundamente. Estaba dolida, estaba sola, estaba vacía. Había hablado este tema con mi madre y esta no hizo más que reírse de mí, "es que quizás lo incitas" que menuda mierda. Me aguante las lágrimas y volví a ser la chica dura que todos conocían, me escondía de todos, me escondía de mi misma.


18:00 pm. Ya era una hora en este lugar, un pequeño cuarto con el techo al aire, un evento de la empresa de mi padrastro. Se acercaba la hora de comer, estaba muriendo de hambre.

- Si no es la familia Societé, es un gusto verlos nuevamente - comentó un señor de casi dos metros de altura, supuse que seria colega de mi padrastro.

- Así es, han pasado siglos, pero sigues igual de apuesto Felton... te presento a mi familia, ella es mi esposa Arian Societé, mi hijo Tomas Societé y mi... hija, Chelsea Societé.

- Chelsea Cavendish, un gusto - aclare por completo. ¿Su hija? estaba loco.

-Que rebelde es, se nota que no está acostumbrada a estos eventos formales- me miró con disgusto. Las ganas de golpearlo avanzaban a la par, era un inútil.

- Sí, comprendela, antes de llegar a su vida, ella se dedicaba a la prostitución-

Y en ese momento todo acabo, mi vida, mi autoestima, mi "felicidad". La vida era tan injusta algunas veces, siempre creí que uno recibia lo que daba y en mi caso no era así, en mi caso todo era una real basura. Me resigne, quería morir. Corrí y corrí y corrí, no sabia donde iba, no sabia que hacer, no sabia como acabar con mi vida. Mis lágrimas acumuladas salían y salían, estaba segura que nadie me buscaría, que nadie me escucharía. Sí papá estuviera con vida, aquello no hubiera pasado, si papá estuviera con vida...mi vida sería mucho mejor. Estaba cansada, mire mi brasier, no tenía dinero suficiente para un bus, realmente todo estaba mal conmigo. Volví a caminar, ya no habían casas, todo era vegetación, ¿En donde estaba?

Mi respiración era agitada, estaba todo oscuro, y el cielo estaba cubierto de nubes grises, se venía la lluvia. A lo lejos pude ver una pequeña casa, fui hasta ahí, seguro no había nada; el camino era de piedra, comenzaba a dar miedo. Al llegar intente abrir la puerta, estaba cerrada no había caso, debía haber otra entrada según mis suposiciones y ahí estaba, al contrario de la otra, esta era una puerta de vidrio, no hice más que abrirla cosa que luego me arrepentí, un arma me apuntaba directamente a la cabeza.

éste no es mi mundoStories to obsess over. Discover now