Cervina pov:
Ese disparo, ese maldito disparo que acabo con la vida de Arion, cuando vi esa bala atravesar su cuello... mi mundo se derrumbo en un instante. La manada se había dispersado por la pradera, el miedo se veía en mis ojos. Tenía que tomar una decisión y rápido, huir y dejar que la manada se las arregle sola o reunir a la manada y escapar a los terrenos del rio. Tome una decisión y me eche a galopar, la manada me necesitaba así que con un relincho le indique a la manada que me siga. los 25 caballos a mi mando me siguieron enseguida hacia un denso bosque, las espinas y raíces expuestas lastimaban nuestras patas, pero no podía detenerme, no en ese momento, no estando tan cerca del riachuelo.
-¡vamos!- les grite para que se apuren, aunque no podía culparlos, mi mente estaba nublada por esos acontecimientos.
-¿Cuánto falta?- pregunto un pequeño potrillo color crema.
-ya casi llegamos- dije cansada, aunque me detuve al llegar a un rio con una corriente muy fuerte.
-Cervina, es muy peligroso ir por ahí, la corriente es muy fuerte, ¡arrastrara a los potros!- dijo por detrás de mío Avra, mi hermana, una yegua marrón oscuro con una mancha blanca en su frente.
-descuida, eso ya está solucionado, Arion y yo hemos creado una formación para cruzar en casos como este- dije mirándola y a su potro de apenas un mes de edad.
-Está bien, y ¿cómo ira eso?- menciono Lykos, el hermano mayor de Arion.
-los machos mas fuertes irán a la derecha, de donde proviene la correntada, los potrillos estarán al medio para evitar que los lleve la corriente, y las yeguas irán a la izquierda y en la retaguardia- dije mientras se formaban- ok, yo voy al frente ¿ok?
-¡ok!- exclamo la tropilla antes de disponernos a avanzar.
la corriente era muy fuerte y nos arrastraba cada vez más, aunque luego después de mucho rato de forcejear logramos cruzar. Aunque, cuando ya solo quedaban un potrillo, un caballo y tres yeguas, la formación se rompió, dejando a mi pequeño sobrino expuesto a la fuerte corriente. El rio comenzó a arrastrarlo muy rápido. Yo comencé a galopar por la orilla buscando alcanzarlo, pero Lykos me detuvo.
-¡¿Qué haces?! debo salvarlo- trate de seguir corriendo, pero se interpuso en mi camino
-¡no te dejare que arriesgues tu vida por un potro!
-¡déjate de tonterías!- grite pero me calle al ver a mi hermana saltando hacia la corriente -¡Avra!- esquive a Lykos y corrí para detener a mi hermana.
Ella ya estaba en el agua nadando hacia su potrillo, el pequeño estaba llegando a una zona de piedras afiladas. Dahí, el pequeño, se golpeo contra una en la cabeza y falleció. yo, asustada por la situación, agarre a mi hermana de las crines y la arrastre hasta la orilla.
-¡sueltame! aun puedo salvarlo- dijo entre lagrimas.
-¡No! no puedes- la deje sobre la orilla con ayuda de Babica, una yegua color blanco con algunas motas en su lomo –el ya se reunió con Kelé.
-¡No! no me digas eso- unas gruesas lagrimas brotaban de sus ojos
-lo lamento, pero no se puede hacer nada aho...- fui interrumpida por un disparo proveniente del bosque –mierda nos ¡encontraron! –mire hacia al bosque y luego a la manada- debemos irnos- comencé a galopar seguida de la manada.
Luego de mucho galopar llegamos a una pradera donde había un grupo más pequeño de caballos, aproximadamente unos 10. Me acerque a uno gris con hocico y patas color blanco.
BINABASA MO ANG
Un Caballo Libre
AdventureCervina, una yegua luchadora y dañada luego de la muerte de Arion, su pareja, ella tuvo que dirigir a la manada a nuevas tierras, ideales para vivir, aunque ella haya estado tranquila de llegar, no sabia los peligros que correría su potro, Chamal...
