PRÓLOGO

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Al principio de los tiempos, cuando solo existía la oscuridad, un extraño fenómeno ocurrió. Estelas de luz aparecieron en consecuencia de la mezclas de gases que existían en el espacio y de ellas nacieron los mas omnipotentes seres que pudieran existir.

Los dioses.

Estos estaban formados básicamente por las mismas sustancias del espacio y en consecuencia podía modificarlo a su antojo, expandirlo, contraerlo, modificarlo, cualquier cosa imaginable e incluso impensable, era posible en sus manos.

Por ello viendo que el espacio estaba vacío y que solo ellos eran los que podían iluminarlo, decidieron separarse y extenderse a lo largo de este bastó lugar para empezar a crear todo lo que creyeran conveniente para acabar con la oscuridad, la cual solo amenazaba con destruir todo a su paso.

Muchos dioses al encontrar un lugar adecuado para ellos, lo primero que hicieron fue llenarlo de luz creando estrellas, planetas, galaxias, universos y energía, la misma que los había creado y que se había modificado según la esencia de cada uno. Una ves la oscuridad fue dada de baja, los dioses empezaron a crear habitantes para sus mundos siendo así la primera forma de vida los ángeles, aquellas figuras celestiales que apoyaban a sus dioses en el control de los mundos que iban dando forna y que se encargaban sobre todo de que todo se mantuviera en equilibrio.

Entre tantas deidades estaba "S" uno de los dioses más fuertes que existía y que había aparecido para acabar con todo tipo de oscuridad existente, pero que a diferencia del resto de sus hermanos, pensaba que la mejor manera para que existiera un equilibrio era habitar el universo con más seres como él. Crear a un ser con el que se pareciera en muchos aspecto pero que al mismo tiempo difiriera de su esencia era su único propósito pues aunque buscaba explotar su poder, no quería retar a su propia creadora al ser vanidoso.

Así, tras meditarlo por un largo tiempo en el que sus hermanos le llevaban una ventaja notoria en cuanto a sus creaciones, fue que se decidió y creó a Aan, la primera diosa del espacio y la primera figura femenina de su universo.

Aan, era la perfección en muchos sentidos, la belleza, inteligencia, delicadeza, entusiasmo, esmero y cada una de sus cualidades o habilidades hacían que cualquier otro ser pareciera imperfecto a su lado y "S" se sentía orgulloso de que aquel maravilloso ser fuera parte de su creación. Nadie había logrado crear algo tan perfecta como ella y eso lo llenaba de orgullo y regocijo.

Sin embargo, no todo en en espacio iba bien pues lo que para él significaba alegría y orgullo generó envidia y enojo en uno de sus hermanos, quien al sentirse inferior había decidido imitar su creación y tras "mejorarla" , creo al segundo ser más perfecto en el universo, pues nada ni nadie se comprarían jamás a Ann y mucho menos a un dios.

El humano, como decidió llamar a su creación, había sido sin duda alguna una copia de Ann en cuanto al cuerpo material que poseía, pero al no contar con los poderes con los que había sido dotada la deidad estos tuvieron un rango inferior a la creación de S y por ende, en su existencia dieron paso a las imperfecciones.

Eran seres inteligentes, eso nadie lo dudaba, podían crear cosas aún sin tener poderes y esencia celestial en su sistema, pero eran las faltas de esta conexión con el espacio lo que los hicieron más volubles a los ataques de las otras creaciones de los dioses, sobre todo al de los ángeles oscuros de su propio creador.

Luego de haberse conocido la actitud negativa de uno de los dioses para con su hermano, los ángeles de este notaron que su Dios no eran del todo perfecto y que al romper el equilibrio entre la luz y la oscuridad, no era digno de la esencia divina, por lo que se atribuyeron a ellos mismo el cargo de protectores de su mundo, creando brechas entre su creador y el resto de sus hermanos, que aún sabiendo el fallo se negaron a ir en contra de su divinidad.

KATHESIER I: Mundo de las SombrasHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora