Capitulo 1: Wicked Game

100 0 0
                                        

Cuan poderoso es recordar esos momentos que uno disfrutó de la infancia, donde aprendió cosas que te ayudan hoy en día. Tanto aprender a manejar una bicicleta, o comprar tu primer dulce... Incluso leer.

Pero para mí, aquello es una mancha borrosa, un capítulo que mi cabeza no fue capaz de almacenar. Si sé andar en bicicleta y leer, por supuesto, pero no recuerdo bien cuando fue que aprendí.

Logré nada más encontrar unas borrosas escenas... Me recuerdo mirándome al espejo. Mi yo pequeña, cepillando mi cabello e intentando armar un peinado y fallando en el intento. También recuerdo unas manos gruesas junto a una risa pastosa, que me ayudaban.

Recuerdo un olor apestoso. Un olor que no sabría describir, pero con el que, al parecer, estaba familiarizada, ya que no me causaba molestia.

Y lo último que logra aparecer en mi cabeza, es a un chico. No mucho más grande que la pequeña yo. De cabello castaño y ojos celestes. Nada más.

No sé si es algún familiar o simplemente un amigo. Lo que sé, es que no lo he vuelto a ver, pero que siento que formó una parte importante en aquella olvidada infancia.

—¿Aún intentas escribir ese ensayo?—Me pregunta Josh sentándose a mi lado en la mesa del patio de la Universidad. Yo asiento sin levantar la mirada de mi papel.

—No es un ensayo... Simplemente escribo lo que recuerdo—Me encojo de hombros.

—Aun no entiendo porque tomaste una clase de psicología si estudias medicina... Es estúpido—Dice negando con la cabeza y encendiéndose un cigarrillo.

—Es una clase a la que cualquiera puede entrar... Además, que lo atienda un psicólogo es bueno, al menos él podrá decirme porque no recuerdo mi niñez—Me vuelvo a encoger de hombros, sin darle importancia a la molestia de su voz-Además, un poco ilógico que alguien que quiere salvar vidas esté lentamente matando la suya con un cigarrillo lleno del dañino tabaco...

—Si, como sea... Pierde tu tiempo libre como quieras y yo lo haré también—Rueda los ojos y yo suspiro, dejando de escribir y mirándole con la ceja alzada.

—Ya dime que te pasa...

—Nada...—Dice ahora él encogiéndose de hombros, recostándose más en la silla.

—A si, nada... Josh, siempre que algo te sucede comienzas a criticar algo que hago... Cuéntame, sabes que te puedo ayudar—Le sonrío, de seguro le sucedió algo con una chica o lo que sea.

Me mira por un momento, dándose cuenta qué no le dejaré tranquilo hasta que hable, así que suspira y tira su cigarrillo antes de sentarse mejor.

—Hay una chica...—Lo sabía—Que no me deja tranquilo. La maldita me sonríe y me acaricia el brazo cada vez que me ve...—Asiento, prestando atención—Así que, antes de venir aquí, le dijeee "Tu lindo vestido se vería aún mejor en el suelo de mi cuarto" y se enojó, me dijo idiota y me pegó en la mejilla ¡No entiendo a las mujeres!

—De verdad eres un idiota—Me río.

—Y recién lo notas—Dice Nate, sentándose a mi lado y besando mi mejilla.

—Nate, no es el momento...—Le interrumpo, con la intención de que deje de hablar y prevenir una pelea.

—Escucha, imbécil... Si vienes a meterte conmigo, hazlo... No tengo tiempo para estúpidos insultos—Escupe Josh y Nate se coloca serio.

—Bueno, basta... No hay necesidad de pelear ¿Sí?—No parecen escucharme.

—¡Atrévete entonces!—Dice Nate colocándose de pie y Josh hace lo mismo, para luego ambos acercarse y arremangarse las chaquetas que siempre suelen usar.

Inocencia RotaStories to obsess over. Discover now