Capítulo 1

131 6 0
                                        

           

Únicamente mis ojos pueden presenciar la oscuridad que me envuelve, mis oídos perciben el sonido de los pasos; abre la puerta posicionándose frente a mí. Tratar de huir es un esfuerzo inútil ya que mis manos no están libres.

-¿Ya despertaste? Estaba esperando por ti-. Enciende la luz.

-...-.

-¿No vas a hablar? Ya he quitado el paño de tu boca, lo siento por eso no quise hacerlo-.

-Oye... suéltame-.

-No puedo, en serio no puedo, perdóname-.

-¿Qué estás diciendo? N-no sé qué es lo que quieres pero tengo que irme de aquí-.

-¡Tú no puedes! ¿Escuchaste bien? ¡No puedes hacer eso!-.

Se abalanza sobre mí y teniendo mis manos atadas estoy totalmente indefenso. Es extraño, en vez de pensar en una alternativa para salir de aquí mi cabeza se bloquea con un solo pensamiento...

"¿Cómo fue que llegamos a esto?"

................................................

Habían pasado tres meses desde que ingresé a la preparatoria, no tenía quejas de nada, estaba encantado tanto con el ambiente como con las personas que me rodeaban. Claro, no diría una mentira como que todo iba a la perfección, obviamente se presentaban situaciones con sus altas y bajas.

....................................................

Echaba un vistazo al horario de clase cuando...

-¡Ai-chan!-. Me llamaron.

-¿?-.

-¿Qué estás haciendo? Vámonos, llegaremos tarde-.

-Si-.

Terauchi jaló mi brazo, salimos a toda prisa del salón de clase directo al laboratorio. Mientras corríamos por los pasillos observaba su espalda y pensaba que tenía mucha suerte de haberle encontrado y hacerme su amigo, es bastante agradable, a pesar de no haber tenido mucho tiempo de conocidos es increíble cómo se ganó mi confianza, tal vez sea por esa sonrisa suya, la cual no tenía ningún rastro de malicia. 

............

-Ahora pueden empezar-.

El profesor había terminado de dar instrucciones, cogí lo necesario para el experimento y cuando estaba a punto de empezar...

-¡Rayos!-.

-¿?-.

Volteé hacia la mesa de atrás y me encontré con Nakahara, un compañero de clase. Al verlo no pude evitarlo, así que...   

-¿Necesitas ayuda?-. Pregunté.

-¡Oh! Aihara, si... por favor-.

Aunque había aceptado inclinó su rostro, hasta yo puedo saberlo, estaba avergonzado. Por mi parte no había inconveniente alguno.

..........................

-Puedes hacerlo de esa forma-. Dije antes de que el profesor interrumpiera.

-Muy bien, les quedan solo 15 minutos-.

Me sobresalté y entregué los instrumentos a Nakahara.

-Apresúrate, el maestro se enojará si no lo terminas-.

A punto de darme la vuelta para regresar a mi lugar...

-Gracias-. Sonrió.  

-Sí, de nada-. Respondí de la misma manera. 

Aquel que es amable...Where stories live. Discover now