CAPITULO 1

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Cuando se es pequeño no préstamos atención a lo que pasa a nuestro alrededor, pero a medida que vamos creciendo nos damos cuenta de muchas cosas que luego nos hace caer de nuestra nube.
Una tarde de verano Avery sentía que su mundo se venía abajo al enterarse de tan trágica noticia, su madre había tenido un accidente y para mala suerte no llegó ni al hospital cuando sufrió de un ataque cardíaco y falleció.
Una noticia muy dura para un chica de tan solo 17 años, terminando el bachillerato a solo una semana de su graduación. La única persona que tenía en el mundo era su madre, su más grande apoyo, ya que su padre las había abandono y dejado en la ruina mientras que el se despilfarra en dinero y más dinero.
Pero en algún momento debería de hacerle frente a su padre y al ser menor de edad la única persona que se podría encargar de ella era él, su padre; no tenía ningún sentimiento hacia el y no tenía más opciones así que aceptó sin rechistar a vivir con él y su nueva "familia".
Llegó el día de su graduación y lo único que sentía era nostalgia, su madre había confeccionado un vestido hecho a la medida de su más grande tesoro, tanto esmero por hacerle el vestido más hermoso a su única hija que nunca imaginó que no se lo veríamos puesto para el gran día.
Avery al tenerlo puesto derramó muchas lágrimas pero se dijo a si misma que debía de seguir por su madre, ya que ella siempre le decía que no se dejara por nada ni por nadie, que la vida sigue aunque sea duro pero sigue, y con ese pensamiento se terminó de arreglar.

Fue acompañada de su padre, estuvo ahí todo el tiempo que hasta cuando la llamaron gritó de emoción al verla ahí, ella solo emitió una pequeña mueca y siguió. Todos irían a la fiesta pero ella no tenía ganas, se fué junto a su padre y en vez de ir a la casa fueron a un restaurante, el mas lujoso que había visto e su vida, y debía acostumbrarse a eso, así sería su vida de ahora en adelante. Entraron y ahí estaba su "familia" esperando a la recién graduada, recibió muchas felicitaciones de parte de todos, sus hermanastros eran cálidos con ella, se veía que le comenzaban a tener cariño y la esposa de su padre era algo agradable, pensó que sería de esas madrastras de los cuentos pero no fue así, era todo lo contrario, el abrazo que le dió fue tan cálido que duró más de lo que debía de durar.
Cuando todos estaban cenando un hombre asoma en la puerta, traía puesto un traje hecho a su medida, color grisáceo pero que combinaba con su tono de piel, era alto como de 1.95 súper alto par ella que era de 1.63 , su rostro, era como si hubiera sido tallado por los mismísimos dioses del Olimpo hechando a la basura los demás prospectos varoniles. Tenía algo en la mirada que le atraía, todo el era como un enigma que estaba dispuesta a descifrar.
Cuando calló en cuenta que aquel hombre se acercaba a la mesa y no cualquier mesa, era la suya; su padre se levantó y lo saludó con apretón de manos, cuando se la nada sus miradas se cruzaron.

- Liam que gusto que hayas venido - dijo mi padre, estaba súper nerviosa no sabía que hacer, su tan sola presencia me intimidaba.

- No podría faltarle a mi gran amigo - respondió el que ahora se su nombre.

- Ven toma asiento, te quiero presentar a mi hija, Avery Sherwood -

- Es un placer conocerlas señorita Sherwood -

- Lo mismo digo Sr... -

- Liam.. Liam Ivanov -

No sé porque pero siento algo que me atrae a éste hombre, algo raro, y más cuando extendí mi mano y el se la llevó a sus labios y le dió un beso que me recorrió toda la espina dorsal, y al parecer a el también, según yo.

VulnerableWhere stories live. Discover now