Estoy hecha a base de odio.
De odio. De dolor. De parón.
El odio hacia mis errores
El odio hacia mis pensamientos rotundos
El odio hacia según que gente
El odio hacia la hipocresía
El odio a las buenas y a las malas compañías
El odio a lo rotundo y a lo desconocido.
Odio hacia el viento, a la brisa suave, a una vida interminable. A una vida mal vivida. A una triste melodía. A un incomodo sonido. A un ruin sin remedio.
Odio completo que me hace vivir complementada, encerrada y quizás desviada.
Odio, dolor, mezcla de sensación, de traición.
Odio, dejando a secas él amor, odio.
Estoy hecha de odio
Odio hacia la economía y hacia mi país
Odio hacia los amaneceres y a los anochecere en los que aprovechas para decaer en llantos que quedaron en tiempos revueltos de ruina y temor.
Odio
Hasta el punto de odiar lo cercano y lo que atras dejo apartado, marchitandose y desmoronandose.
Él odio no es un sentimiento
Ni una necesidad
Ni una llamada se socorro
Él odio está por dentro
Destrozando mis refugios internos
Sistematizando mis pensamientos
Por que vivimos en un mundo de dudas, pero no hay duda
estoy construida a pedacitos de él
Por que
Estoy consumida por él odio.
