2 de enero

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     Mi nombre es Cielo, tengo 14 años, y soy de Buenos Aires, Argentina. 

     Todos los años desde que tengo 8 voy a una colonia. Nunca por nada del mundo me perdí un enero sin ir a este maravilloso lugar, donde la pasaba bien y conocía a muchas personas. Este año (el último, por mi edad) fue diferente, conocí a muchas personas, y muchas ya las conocía de años anteriores. 

     Como todos los años, eran las 8 de la mañana y yo ya estaba arriba, el micro pasaba a buscarme a las 8:25. Era un dos de enero de 2018, cuando llegué hasta el predio de Ezeiza, donde estaba la colonia. Me senté junto a mis amigas y vi a un chico, que ya había visto en otros años, y siempre me había parecido un chico que no tenía buena personalidad (pre juiciosa). Él se llama Jeremías.

     No le di importancia, simplemente lo miré, como a cualquier persona. Pero ésta vez... había sentido algo al mirarlo. No sé que era, pero era diferente a cualquier otro sentimiento.

     Él era alto, rubio y de ojos verdes. Tenía una risa que era muy parecida a la mía, escandalosa.

     El viernes 5 de enero llovió, pero quise ir a la colonia igualmente. Estuvimos todo el día haciendo juegos, que la verdad, aburrían mucho. Estábamos adentro de un comedor gigante, que solo se usaba en los días de lluvia. Salimos para comer, fuimos a otro comedor.

     En la mesa del comedor a mi grupo nos mandaron a sentarnos en la misma mesa que en el grupo de Jeremías. Mi amiga y yo nos sentamos en frente de él y su amigo. Ahí fue cuando comenzamos a hablar y me di cuenta que Jeremías era una persona graciosa y buena. Me equivoqué al pensar lo contrario. 




Summer LoveWhere stories live. Discover now