A lo lejos susurra que los
demonios de mi consciencia
libres pretenden ser, volátiles
como los sentimientos de
aquella vez. Desamparada se
alza, tapando con su palma el sol
de la mañana que a su tez se
atreve a calentar. Corromperá al
alma pura que en el horizonte se
esconde bajo una sábana de
ilusiones, serán destapados sus
miedos y vergüenzas. Extenderá
su mano para socorrerla y
llevada será a la muerte más
justa. Diezmada su ser, volverá a
mí para exigir recompensa.
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La triste realidad de un poema
PoesíaEgoísmo, pasión, depresión, felicidad, todo lo que unas simples palabras pueden expresar y el gran sentimiento que crean en los que las leen.
