Prólogo

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Y otra vez me encontraba acostada en aquel césped verdoso con las manos sosteniendo mi cabeza, el aroma a frescura me transportaba a otro mundo. Observaba detenidamente la luna en compañía con las estrellas, cada vez la amaba más, su resplandeciente luz iluminaba la oscura noche, y el abrumador silencio encajaba perfectamente. Una pequeña brisa golpeaba suavemente mi rostro, y un poco de mi cabello volaba al son del viento.

A mi mente venían millones de preguntas, pero todas las noches surgía la misma incógnita: ¿Será que existe el amor? He hecho esta pregunta a tantas personas y todos responden cosas absurdas; realmente nunca nadie ha logrado convencerme.

Mi mente nunca está quieta, ¡es tan hiperactiva!

Mientras me encuentro ahí, en ese hermoso lugar, el tiempo transcurre tan rápido, no puedo permanecer fuera por mucho, siempre tengo que volver. Cada vez que regreso, toco mi piel y está tan fría como un témpano de hielo, todas esas sensaciones me llenan el alma.





Un amor entre miradas y sonrisasStories to obsess over. Discover now