El corazón de San Valentín
¿Alguna vez te preguntaste porque existe el día de San Valentín?
Ocurrió mucho tiempo atrás en la antigua Roma, en un siglo mucho más antiguo de lo que parece,
Nuestra historia se desarrolla en el reinado del emperador Akumatsu II, un hombre déspota con deseos de conflicto bélico y venganza.
La ciudad de Roma estaba gobernada bajo la tiranía de sus leyes impulsivas y ataques agresivos. Los jóvenes eran obligados a inscribirse en el ejército y solo unos pocos a dedicarse a oficios menores.
Dentro de este período existió un sacerdote llamado Karamatsu. Era un hombre muy amigable, honrado, humilde y caritativo.
Todas las personas del lugar le tenían una gran estima
Estaba siempre a favor de los principios y ponía los sentimientos de las personas antes que los suyos. Desde pequeño fue criado por otro sacerdote de nombre Valentín quien le enseñó sus principios y lo preparó para que fuese un buen clérigo.
—My lady, it's my turn—
Ok, dejaré que les cuente su propia historia
~
POV Karamatsu
Era 12 de Enero
Nadie se imaginaría lo que pasaría después
El día de hoy todo en la catedral donde imparto las misas había estado very good
Chiquillos corriendo de un lado a otro, las hermanas atendiendo a los enfermos, creyentes rezando, lo normal.
Caminé con mucha calma entre los jardines de la iglesia para observar a los hijos de Dios, algunos me saludaban y otros pasaban de largo.
En un instante admiré como los aldeanos comenzaron a murmurar entre sí varias cosas como si fuera un escándalo, algunas mujeres comenzaron a llorar.
Me acerqué para verles. Una chica muy fiel a la iglesia se me acercó cuando le pregunté la razón de tanto bullicio.
—Padre Karamatsu ... el emperador Akumatsu ha proclamado una prohibición para los matrimonios jóvenes— Homura me veía con los ojos llorosos
—No me voy a poder casar con mi Jyushimatsu — la chica comenzó a sollozar y yo intentaba consolarla con un abrazo
—Tranquila little Homura, hay que tener fe en que lo pensara mejor y revocará esa orden — acaricie sus cabellos notando como negó con rudeza, se separó de mí y limpió sus lágrimas
—Serán enviados a la guerra muy pronto ... no podré verlo jamás — su voz se rompió, tapó su rostro con un pañuelo y acto seguido salió corriendo de la iglesia
—God ... it's imposible ... —
Todos estaban desconcertados, parecía la peor noticia del mundo y con justa razón, se estaba prohibiendo algo tan hermoso como la unión de dos personas para la eternidad.
Una cosa totalmente inaceptable.
Me mantuve pensativo en eso durante todo el día, no daba crédito a lo que sucedía.
Al dar misa me equivoqué varias veces por pensar en ese asunto.
En el atardecer había comenzado a chispear levemente. Algunos se refugiaban dentro de la catedral y muchos otros se marchaban a sus casas. Ya habían terminado las labores de la iglesia así que fui a mi celda para descansar un poco.
De camino escuché algunos quejidos en un jardín de la catedral. Quizás era un herido pidiendo cura así que salí para investigar
—Padre Karamatsu ... — escuché que murmuraron con temor
Volteé a ver de quien se trataba y vi a un soldado amigo mío; Osomatsu, estaba sentado hecho un ovillo debajo de uno de los tejados de la catedral
—¿Osomatsu? ¿Qué haces sentado ahí? — me acerqué con lentitud dedicándole una mirada curiosa a lo que él respondió dejándome ver su rostro cubierto por una tonalidad rojiza y unos ojos ojerosos con brillo apagado, llorosos, como si hubiera sido consumido por la tristeza.
Tan solo río al verme
—Buenas padrecito ... ¿Gusta?— me mostró una botella de licor que traía oculta en su morral, yo negué con seguridad mientras mis ojos le acribillaban
—No debes caer en los pecados ... so bad — me acerqué más pero cuando noto mis intenciones comenzó a carcajearse como si su vida dependiera de ello
—No puede decirme que evite caer en el pecado cuando lo que necesito es justamente algo que me haga olvidar lo que siento ¿Qué mejor que distraerme bajo el efecto del alcohol ?— bebió lo último de la botella de golpe y después la dejo en el suelo
Me miró una vez más y yo hice una mueca de desagrado, volvió a reír con burla.
—¿Qué sucede?— pregunte mientras me sentaba a un lado de él.
—Es el emperador ... me ha pedido que dirija el ejército en una semana para atacar el reino vecino — pausó mientras miraba la nada, yo me quede callado mirándolo con atención
—Como ha prohibido las bodas en jóvenes no he podido casarme y aunque revocara la ley jamás podría unirme con la persona que amo ... — volvió a tomar la botella apretándola con fuerza
—Ese es mi problema,nunca podré ser feliz al lado de Choromatsu por la maldita de culpa de Akumatsu ... ¡Lo odio!— grito con furor mientras lanzaba aquella botella contra la pared rompiéndola al instante
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Una historia para San Valentín
FanfictionTodos celebramos el día de San Valentín pero ¿Por qué? ¿Cuál es el origen de una fecha que celebra el amor? Te contaré la verdadera historia Karatodo, Osochoro, Akukami
