-Estoy hasta la madre de tenerlos aquí de a gratis, no quiero ver tu miserable rostro nunca mas --dijo el Señor Barriga tomando el cuello de Don Ramón para después azotarlo contra la pared. --¿Primero obligas a mi hija a tener relaciones con tu asqueroso hijo para después sacarnos de aquí? --dijo Don Ramón con el ceño fruncido, la ira e impotencia lo consumían. Ñoño salio del cuarto de Don Ramón con la Chilindrina, tomándola fuertemente de la muñeca.
--Papá vámonos, ya no tiene caso seguir aquí --dijo la chilindrina entre sollozos, era el fin.
A lo lejos El Chavo miraba la escena con lágrimas en los ojos, tenia miedo de el Señor Barriga, de que también lo corrieran de la vecindad, de no ver mas a esa persona especial.
Una mano se poso sobre el hombro del Chavo, era su amigo Quico.
--Vamos a despedirnos de Don Ramón y la Chilindrina --dijo Quico, seguido de esto El Chavo se seco las lágrimas y juntos se dirigieron a donde estaban Don Ramón y La Chilindrina, se abrazaron y se pidieron perdón por los problemas de el pasado.
--Lamento haber hecho que mi madre le diera tantas cachetadas en el pasado --dijo Quico.
--No te preocupes por eso Quico, ya no eres el niño inmaduro de antes. Si continuas así seras un verdadero hombre de bien, y espero que así sea.
Después de eso Don Ramón y La Chilindrina salieron de la vecindad con sus cosas, para desvanecerse en la oscuridad de la noche.
Quico y El Chavo se quedaron en el patio para platicar de lo sucedido en esa misma noche, El Chavo no podía dejar de pensar en las palabras de Don Ramón: “Ya no eres el niño inmaduro de antes".
En definitiva Quico había cambiado, así como lo que El Chavo sentía por el.
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Pasión en la vecindad
RomanceEl Chavo y su vecino Quico siempre han tenido una rivalidad amistosa, pero cuando la pubertad llega todo cambia. Aquella amistad toma rumbos diferentes. Nuevos sentimientos los harán experimentar nuevas sensaciones que jamás habían imaginado. ¿Sera...
