Parte Única: Gread Finh y El Deseo de Ser Devorado.

60 3 5
                                        

Gread Finh: El Deseo de Ser Devorado.

    Hay enfermos pensamientos que giran en las cabezas de distintas personas, más insólitos o psicópatas, y en la suya, esa enloquecida mente, hay uno que brilla intenso, palpita como un corazón, el anhelo digno de la locura, las ansias de morir se juntan sin piedad dentro.

  Terminar su vida no de cualquier forma, sino en una específica y con el ser correcto; devorado por un monstruo, uno que disfrute probar sus entrañas, cómo él lo hará con sus gruñidos, ese gran anhelo de sentir cómo desgarra su piel, el sufrimiento ardiendo en su cuerpo, el percibir sus dientes triturar sin piedad, sus garras contra él, la sangre, el aroma, todo, su deseo es el reflejo de su mayores traumas.

  Y por eso mismo, durante años, él, Gread Finh, ha buscado a La Bestia del Norte ante la atenta mirada del pueblo mismo, todos bajo la creencia que es un cazador empedernido en su tesoro de pieles diferentes según las leyendas, pero están equivocados, cada uno de ellos tan errados e idos en imaginaciones que no hay pizcas de verdad, tan hundidos en la ilusión que recrea frente a sus narices que son ciegos en su paraíso iluminado.
  Idiotas.

  Un día cualquiera, perdido entre los tantos trascurridos o por suceder, guarda lo necesario en una bolsa hecha con cuero, adentro provisiones de todo tipo, botellines repletos de agua pura y helada, comida, un mechero, cerillas, unos que otros trozos de carbón, varillas, cuchillos, el mapa creado por él mismo a través de su vasta memoria, y colgada en su espalda la escopeta que su difunto y poco agraciado padre le heredó, acompañado de su mascota, un gran lobo adiestrado, ya viejo por los años, tal vez agonizando por su alrededor.

  Ambos cruzan los caminos del pueblo, cada persona afuera de sus hogares, viéndole partir a una muerte segura, los ancianos le felicitan en silencio por ser un muchacho valiente y los demás le maldicen por tanta ingenuidad que se lleva encima. Ignora a todos por igual, sabe que hará, un plan meticulosamente trazado, con sus variantes incluídas, cada movimiento previsto meses atrás; se detiene al límite del bosque, el mismo que debe cruzar si desea llegar a las cavernas donde afirman haber visto ese ser, los grandes árboles y la naturaleza le recibe quieta, mira su animal que se mantiene en espera de sus pasos, tira de la correa, adentrándose por completo, el sol ayudándole a proseguir con aquello.

  Los pájaros les miran furiosos por ir sin sus permisos, durante minutos en silencio oye al fin el graznido de un cuervo, señal exacta que se halla cerca del nido, apenas atraviesa la marca que hizo en un árbol, inicia con su plan, desata a su lobo, la cadena cae libre sobre el césped, espantando a las diminutas hormigas curiosas, el animal le observa expectante por esa extraña acción cometida, agachándose a su altura y viéndole logra captar, como tantas veces pasadas, esos detalles de la fiera que siempre le ha encantado, sólo el collar adorna el cuello de su mascota, causando que grandes mechones de pelo se alarguen, los jadeos del animal resuenan leves, inocentes, le susurra apenado lo tanto que le quiere mientras le agarra la cabeza, murmurando que, si tiene suerte, no volverá, le besa suave la nariz, le rasca por última vez detrás de las orejas y fija sus ojos sobre los peculiares.

  — Ve, ve a casa, diles que estoy muerto, porque así será, así estaré pronto — El lobo aúlla leve y pasa su gran lengua por el rostro de su dueño, la última despedida, el adiós definitivo.

  Alegre se devuelve, yendose de su lado, la tristeza le ahoga.

  Admira con lágrimas en sus ojos cómo su fiel amigo se marcha, dando por sentado que es la última vez que están juntos o se miran a los ojos, ya no más caricias o salidas al bosque. Quita enojado esos rastros de sentimientos de su rostro, hay que sacrificar para obtener.

Gread Finh y El Deseo de Ser Devorado. Cactus_03©Stories to obsess over. Discover now