DE VUELTA A CASA

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》El aire frio de la mañana cubre mi cuerpo, la pequeña y blanda manta que me cubre no basta, la cama no es lo suficiente comoda para tener un largo y profundo sueño. Me levanto de una manera sutil, miro a mi alrededor, me percato que no se encuentra nadie mas, lanzo un largo suspiro-¿a quien esperaba? Es obvio que me encuentro sola- este dolor me inunda cada mañana…
-Escucha es hora de hablar con el general, pequeña- estas ultimas palabras parecen un murmullo, suenan como un ultimo adios, la persona que me las ha dicho desaparece tras cerrar la puerta de acero.
Comienzo a alistarme, los ropajes que utilizo no son demasiado comodos, pero, hacen que me sienta segura. Terminando de acomodar mi abundante cabello me percato que mi compañera sigue placidamente durmiendo en un pequeño rincon de la cama, me acerco hacia donde se encuentra su pequeño cuerpo- ¡¡haruka, escucha se nos hace tarde,  levantate!!- comienzo a sacudirla, parece que mis suplicas han tenido su fruto, haruka parece levantarse de manera angustiada.
Despues de esta sorpresiva mañana me dirijo al despacho del general, mis piernas aun tiemblan, mi corazon no deja de acelerase, me pregunto ¿que clase de mision me dara esta vez?, continuo avanzando atraves del estrecho pasillo, frio como todas las demas habitaciones, no hay mas personas cerca, solo yo y mi pequeña compañera, tampoco se logra divisar alguna ventana que muestre el cielo azul que solia mirar en mi niñez, pareciera que todo a sido una vil mentira, un doloroso sueño que prefiero no recordar pero que me mantiene cuerda. Perdida en mis pensamientos llego al lugar citado, toco la enorme puerta de bronce delante de mi, en momentos un hombre de gran tamaño y de mirada penetrante habre la enorme muralla- vaya al fin llegas, pasa pequeña- todos en este lugar me llaman de esa forma por ser la menor de toda la organizacion-¡buenos dias, comandante!- respondo con sumo respeto-
-vamos, vamos no tienes por que ser tan seria, sabes que eres mi consentida, tu puedes hablarme con mas confianza, pasa tenemos que hablar- su tono cambia drasticamente tras mencionar las ultimas palabras, entramos al despacho, me paro al frente de su escritorio, el comienza a hablar con un tono serio- Tsubasa Hikari, 16 años de edad, han sido unos grandes años, ha pasado mucho desde aquel incidente- ese cruel pasado, aun duele el recordarlo, pero, es por esa razon que estoy en este lugar, lejos de personas, de mi familia- como decia a llegado la hora de enfrentar tu destino, apartir de hoy se te asigna regresar a casa, con tu familia, se te daran instrucciones claras de no revelar nada de este lugar, regresaras como una estudiante de intercambio en la academia de magia donde investigaras ciertos aspectos de tu vida pasada, de esa mujer, espero que el cambio no sea muy drastico, durante tu estadia tendras que ser una chica normal, no una capitana de una base militar de acuerdo- pesadas lagrimas recorrian mis mejillas, corri a abrazar al comandante, este se sintio complacido ante tal acto, pues no era muy comun para mi mostrar afecto.
-¡muchas gracias comandante, no le fallare!- sali del despacho con el corazon a mil por hora, llegue a mi cuarto, solo tuve que guardar algunas pinturas que utilizaba para no olvidar nada de lo ocurrido, no tuve que empaquetar mucha ropa ya que no solia necesitarla con mi traje de batalla me era suficiente.
Sali de aquella prision, mi segundo  hogar, ahora estaba deseosa de ver a mi familia, aunque uno de ellos me hiciera falta… aun no estaria con toda mi familia. Tome un avion que me llevaria en dos dias a mi hogar en Nerima, Japon, al mirar por la ventana del avion pude ver al comandante con lagrimas en los ojos despedirse de mi, cuanto lo extrañaria pues se habia convertido en mi segundo padre.
Estaba en camino a otra base donde me ayudaran a adaptarme a la vida de una adolescente comun, pero, es extraño que no quiera separarme de mi equipamiento, me siento nerviosa el tener que utilizar una falda o algun vestido colorido, aunque una parte de mi lo desea. Cuando por fin llegamos a ese lugar, rapidamente baje del avion, llevando a la pequeña haruka entre mis brazos parecia estar profundamente dormida-haru, pequeña despierta, ya llegamos-le hablo de manera dulce, parece que esta despertando poco a poco- ya se estaban tardando-hablaba haruka de manera alegre y ansiosa. Cuando puse un pie en la base todos parecian estar sobresaltados, frente a mi se formo una fila de soldados que rendian respeto a mi persona, salude a todos de manera cordial. Pase a una sala donde se hallaban varias chicas que se asombraron al verme, habia muchas luces de colores, el aire tenia un olor dulce y agradable, ademas la sala estaba llena de ropa y maquillaje. -¡¡Ah es la pequeña Hikari!!, que linda es parece una dulce niña- esa palabras me hicieron apenarme a tal punto de sonrojarme, -vamos chicas dejen de avergonzar a esta bella chica- una voz masculina resuena en mis oidos, volteo para mirar detras de mi, y ahi estaba, un chico alto de pelo rubio y bellos ojos carmesi, ¿pero que estoy pensando?.
-Mucho gusto, mi nombre es Kaname Natsu, bella princesa, ¿estas perdida?- sus palabras hacen que mi corazon se sobresalte, no es normal para mi escuchar estas palabras, no habia muchos chicos interesados en hablarme dado a mi rango en ese lugar- mucho gusto soy Tsubasa Hikari, lo lamento me temo que solo soy una simple chica, no soy una princesa…
-¡¡¡Capitana!!! Lo lamento, vaya falta de respeto, permitame escoltarla al lugar donde se llevara acabo la transcision de su imagen- creo que le he dado un tremendo susto, era de esperarse, suelo espantar a los hombres cuando menciono mi nombre-Gracias Kaname-no puedo evitar sonreir, el chico comenzo a guiarme atraves del lugar, me presentaba ante toda chica estilista que se encontraba en el lugar, ellas no evitaban comentar lo linda que les parecia, “bella princesa” , no puedo dejar de pensar en eso. Cuando por fin llegamos al lugar indicado, una joven alta me toma de la mano alejandome rapidamente de el- Capitana le informo que este joven no es mas que un simple rufian que busca engañar a cualquiera-*engañar a cualquiera, acaso, esas palabras eran una mentira*, pero, aun asi ha sido amable, me ha traido hasta aqui -aun asi, kaname, muchas gracias por haberme traido, me agrado haberte encontrado-mis palabras salen con dificultad de mi boca, parece que se van a romper una por una.
-No tiene nada que agreceder, es mi deber servirle a una joven tan hermosa- su sonrisa parece ser sincera, despues de pronunciar estas palabras da una reverencia y sale de la sala, no puedo evitar suspirar, -bien Capitana, ya es hora- *vale, aqui vamos.*
-karirin, emocionate te veras aun mas linda- deja escapar una pequeña risita, ahora que lo pienso haruka siempre esta caminando a mi lado en los momentos mas dificiles, incluso cuando estoy en misiones importantes, su pequeña silueta siempre me acompaña, sus grandes orejas tan suaves como el algodon, su colita esponjosa y esa marca es su espalda con forma de huella son algo que la hace totalmente especial para mi, ella ha estado conmigo desde mi nacimiento, es por eso que a veces me pregunto ¿estara para siempre conmigo?, mis dudas son interrumpidas cuando la chica alta me habla -¡que falta de respeto! Por cierto Capitana permitame presentarme soy Tendo Akari, bueno como bien sabe tiene que arreglarse para su regreso a su vida cotidiana, creo que ha olvidado como es que se viste una chica normal ¿no?- parece que me ha descubierto, aun no soy capaz de dejar mi uniforme -como lo sospechaba, bien ahora tendra que probarse la ropa adecuada y el peinado mas lindo, primero tiene que desvestirse.
-ehhhhh, ¿po..por que?- los nervios se me ponen de punta, mis mejillas parecen encenderse -bueno capitana como va a probarse la ropa si trae otra puesta, tranquila le dejare sola para que se cambie- ya veo eso hace que me sienta mas segura. Despues de un tiempo Akari trae unas pequeñas prendas que han seleccionado para mi, claro que yo tambien he opinado *en un principio querian que usara una minifalda, que falta de respeto* cuando recuerdo esto no puedo evitar resoplar, ella me entrega la ropa y cierra la puerta para que me cambie, pero hay otro inconveniente -Haru, por favor sal de la habitacion, sabes que me incomoda que me mires- menciono estas palabras de manera timida- vamos, karirin ¿no quieres que vea tu hermosa figura- mi mirada niega completamente esta pregunta -esta bien te dejare sola- cuando cierro completamente la puerta, tomo aire pesadamente y comienzo a despojarme de mis ropajes -¡mi figura no es nada hermosa como piensa Haru!- grito estas palabras al mirarme al espejo, tomo la blusa manga larga de color blanco y comienzo a colocarmela en el cuerpo, despues de esto tomo las medias blancas y la larga falda de color vino, al terminar de colocarme estas prendas tomo unos botines color cafe crema y rapidamente los coloco en mis pequeños pies, me miro al espejo, es extraño mirarme vestida asi, comienzo a mirar mi un poco baja estatura-¡como me gustaria medir mas de 1.65! - mire mis ojos azules como el cielo, estos significaban el gran poder magico que tenia, mi cabello era lo que mas resaltaba en mi, largo y sedoso de color miel, sali de la habitacion, apenas puse un paso afuera cuando todas las chicas, Akari y Kaname comenzaron a elogiarme, exclamando lo bonita que me veia, no pude evitar ponerme nerviosa y sonrojarme, Kaname no dejaba de mirarme, de un momento a otro el se acerco a mi, tomo mi mano suavemente y la beso de manera cariñosa, -¿qu..que estas haciendo, Kaa..kaname.?
- lo lamento Capitana no pude resistirme antes esos ojos tan hermosos, por cierto usted puede llamarme Natsu, sera un placer escucharla decirlo- ¿que esta tratando de decirme? Sus palabas hacen que mi corazon se acelere, me armo de valor y de manera timida susurro su nombre -…Natsu…- mi mejillas estan mas rojas que un tomate, escucho unas palabras salir de su boca -estara bien que la llame Hikari, capitana- ¿estara bien que esto este pasando?, antes de decir una sola palabra Akari lo tomo del cabello y con una severa voz le comenzo a hablar-¡¡escucha maldito, ¿como te atreves a hablarle de esa manera a la capitana?, sabes que no eres mas que una vil rata!!- al terminar de gritar azoto a Natsu contra el suelo, el parecia estar divertido con sus palabras, me acerque a el y me inque sobre el suelo, gentilmente le extendi mi mano para ayudarlo a levantarse, el la tomo y de un momento a otro le susurre -… me gustaria que me llamaras Hikari..- el sonrio y ambos nos levantamos.
Despues de todo esto me arreglaron un poco el cabello, ahora estaba amarrado en una larga trenza de lado y en la punta se colocaba un lindo liston rosa, me sentia diferente, tardaron bastante en terminar de arreglarme por lo que Haruka estaba dormida en mis piernas, me veia totalmente diferente a la temible capitana, con un pasado horrible…

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