Cada segundo del día pasa sin piedad alguna, no importa si fue un segundo exitoso o malo, simplemente continua hasta que finalmente esos segundos son horas, días, años. Miles de segundos, sin embargo, en ocasiones tan solo se necesita de un segundo para marcarte la vida.
Existen personas que un segundo la vida la lleno de flores y belleza. Sin embargo, también existen las personas como yo. Solo basto de un segundo, de una acción y una mirada, para oscurecer todo. Esto se puede borrar, seria irónico pensar que toda una vida por vivir no permita remediar un segundo de maldad, aquel segundo de impacto. Pero no es fácil, porque aunque sea un mísero segundo, este calo en el fondo de tu corazón y para poder sacarlo se necesita mucho más de un segundo, se necesita aquello que solo tú puedes obtener. El asunto es que a veces te pasas toda la vida buscando la cura o simplemente algunos te cortan el camino sin siquiera poder llegar a encontrarla.
— ¿Qué hiciste?— Sus ojos abiertos de incertidumbre miraban con atención expectantes a una respuesta. — ¿Karlie?
—Mami, el trato de tocarme....yo...—El arma aún se encontraba en mi mano, sin embargo la fuerza y determinación ya no estaban en ellas, solo espasmos de terror y miedo se adueñaban de mi cuerpo.
— ¡No puede ser!- Se acercó a su cuerpo inerte, bañado en rojo. Apenas podía pensar, solo quería que mi mami me sacara de ahí, solo quería sentirme segura. — ¡Estúpida niña! ¡Mi amor, no!— No entienda lo que sucedía, creía que estaba bien, que no había opción. Mas una vez la inocencia me embargo, por un segundo creí que ella me elegiría, pero no era la primera vez. —Ándate, vete muy lejos.... —Mi mami se acercó a mí, su mirada furiosa no arremataba contra él, sino que ante su hija de 7 años. Me quito el arma de mis manos y fuertemente me cogió del hombro.— ¡Vete, no quiero volver a verte, sino te vas, terminaras igual que el niña!
-¿Mami? ¿Mamita?—Su agarre no suavizo, tampoco su mirada. Ni siquiera ver que su propia sangre estaba perdida en el miedo y en lo desconocido, a pesar de eso, nada descongelo su frio corazón, ni siquiera mi suplica evito su disparo.
ANDA SEDANG MEMBACA
Segundos.
CintaCada segundo del día pasa sin piedad alguna, no importa si fue un segundo exitoso o malo, simplemente continua hasta que finalmente esos segundos son horas, días, años. Miles de segundos, sin embargo, en ocasiones tan solo se necesita de un segundo...
