Yo era un chico normal de 15 años cuando todo esto comenzó, cabello negro, ojos cafés claro, moreno, era muy amigable pero en si los amigos que tenía eran los mejores. Tenía una buena vida, sacaba buenas calificaciones y mis padres me querían mucho, aaahh... Que recuerdos cuando todo era normal.
Vivía en una ciudad al sur de México, en una casa maso menos grande, lo cual me gustaba mucho ya que cuando invitaba chicas a la casa, ellas se sorprendían al ver como era, eso me dio cierta reputación en la escuela.
Ah, se me olvidaba, e llegado a este punto sin decir mi nombre, soy Maximiliano, o bueno, Max para los amigos. Aclarado eso, creo que es todo lo que necesitan saber de mi, lo que les contaré ahora es la ardua búsqueda de un hombre de encontrar una mujer perfecta...
*Narra Max*
Esto empieza un dia normal, un viernes por la mañana en la que me alistó para ir a la escuela.
Hijo! Llegaras tarde a la escuela si no te apuras!- decía mi mamá mientras preparaba mi almuerzo.
Ya voy mamá, estoy peindandome!- le decía mientras pasaba el peine por mi cabello.
Bajé a la cocina para recoger mi almuerzo y despedirme de mi mamá ya que la "convi" me esperaba afuera con el distintivo pitido que tenía la camioneta.
Mmmm, que rico mamá, hotcakes!- decía mientras miraba esos deliciosos hotcakes en mi lonchera de los Avengers.
Se que son tus favoritos hijo, no olvides que a la salida ira tu papá por ti, tenemos una sorpresa para ti...- me dijo mientras sonreía.
Aquello que dijo me dejo una intriga tan grande, pensé en las cosas que tendrían preparadas para mi, ya que en 3 días era mi cumpleaños, estaba muy emocionado.
La "convi" siempre hace 25 minutos de la escuela a mi casa, pero el tráfico de hoy era mucho y me acerque a preguntarle a la señora el porque de este.
Seño' Pati! Cómo esta? Qué pasa? Porqué vamos tan lento?- le dije en tono amigable
Hay Maxito, lo mismo me pregunto!- lo dijo en un tono apenado pero mira porque no te sientas y esperamos, los maestros entenderán - lo dijo mientras sonreía.
Pasé a la parte de atrás y me senté con Fernanda, una chava con la que me había hecho amigo hace poco, ya que se me acerco la primera vez que tome la "convi" y desde ahí nos hicimos buenos amigos, claro que después me empezó a gustar, pero para ese entonces ya era demasiado tarde. Ella estaba tranquila, aunque no puedo evitar decir que me llama la atención la forma en la que brillan sus ojos verdes y la forma en la que sus labios se mueven al hablar, por eso es que aveces me pierdo en su mirada mientras me cuenta lo que hizo con su novio el día anterior. Asi es, tiene novio.
Hola Fer, cómo vas?- le dije amistosamente.
Hola Maxito, aquí viendo los carros pasar jaja- dijo mientras soltó una risa contagiosa.
No te aburres? Llevamos ya aquí 25 minutos!- le dije sorprendido.
No, al contrario, me entretiene mucho, quieres jugar algo?- dijo mientras se movía haciéndome un espacio en su asiento.
S..si, pero de qué va el juego?- respondí nervioso y me senté junto a ella.
El juego se llama "Bochito" si ves un "bocho" dices el color y me das un golpe en el brazo y viceversa!- dijo mientras reía.
El juego no tenia sentido, pero con solo estar cerca de ella rozando su pierna con la mía, ya era ganancia para mi. Pasaban los "bochos" uno tras otro y así, al final yo recibí mas golpes ya que no veo muy bien de lejos pero valió la pena
Pasado un rato seguíamos sin movernos hasta que la señora Pati nos dijo que nos sentáramos ya que el tráfico empezaba a moverse. Me quede a un lado de Fernanda apesar de que íbamos muy apretados, ella no se quejó asi que por mi, mejor.
Estábamos por llegar a la escuela solo quedaban unas 3 calles, e de decir que la señora Pati no maneja muy bien y pasa los baches como si nada. Como era de costumbre todos se agarraron ya que se acercaba el bache que siempre nos hacia rebotar, el único que no lo hizo fui yo por ir embobado en la belleza de Fernanda, lo cual me hizo rebotar hacía el lado y quedar frente a frente con Fernanda, podía sentir su respiración, casi se tocaban nuestros labios, nos quedamos asi como 5 segundos, hasta que ella se sonrojo y volteo hacía otro lado.
Rápidamente yo me cambie de lugar y baje la mirada apenado ya que no puedo alegrarme sabiendo que ella y yo nunca podremos ser nada...
