Estoy sentada en frente de ese gran mar, dónde puedo observar como las olas vienen y van. Arrastrando a su paso todo lo que se consiguen, así de una forma serena y tranquila pero siempre desordenando la arena que está en la orilla.
En algún momento de mi vida tuve a alguien así, lo recuerdo tanto que la nostalgia me invade; aún recuerdo como sus ojos solían admirarme. Diez años han pasado desde aquel día, cuando sentí que todo se destruía. Cuando nuestros caminos se apartaron y nuestras manos se soltaron.
Mi vida había cambiado bastante desde aquella última vez, siempre con aspiraciones que podían parecer grandes y sueños que podían parecer imposibles pero que no lo son, ¿Quién lo diría no? todos los esfuerzos habían valido la pena, luego de comenzar con aquella pequeña obra en un teatro del pueblo donde crecí hoy me encontraba en la ciudad de Quellintong viviendo a las orillas del mar, viviendo de mi música y del teatro. Pero añorando como siempre vivir esa historia de amor que tantas veces he actuado.
Llega el momento donde las cosas dejan de importar y los hechos se encierran en un cofre para que dejen de matar, pero lo que no sabemos es que por más de que lo queramos evitar algún día llegará quien nos haga cambiar y no enseñe amar. Sin saber cómo esa persona se marchará o como todo terminará, tendemos a pensar que al separarnos nunca más lo volveremos a encontrar. Es así como obviamos el detalle más grande, pues el mundo es redondo y en algún momento las almas y los cuerpos se cruzaran de nuevo para revivir los recuerdos y enseñarnos que por más que queremos el futuro es incierto.
Si, todo en nuestra vida llega para hacernos cambiar; y luego, se marcha dejándonos con unas ganas inmensas de querernos desaparecer, detrás de un alma que muere. No puedo negarlo, siempre soñé con llegar a los veintiocho y poder vivir mi historia de amor soñada, sentir que por un momento alguien me amaba; por el momento solo observo como todo el tiempo las parejas entran y salen con sus hijos de restaurantes, o como he formado parte de siento de propuestas y de revelaciones de sexo, y aunque quisiera negarlo; me encantaría haber podido llegar a ese punto en donde de verdad sintiera que estaba con la persona correcta.
ANDA SEDANG MEMBACA
Si te soy sincera
RomantikA veces las almas no se separan del todo. Cuando el mundo parece venirse abajo, sientes que todo lo que algún día construiste pareciera desaparecer; pero siempre, queda un pequeño rayo de esperanza. Amar es ir construyendo de a poco aunque la dist...
