「Reto Literario 1 」-Día de año nuevo.

87 7 4
                                        

  ┗━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━┛

Oops! This image does not follow our content guidelines. To continue publishing, please remove it or upload a different image.

  ┗━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━━┛


Este primer reto consiste en idear y crear un relato o historia a tu gusto, con el único requisito de que esté ambientado en un día de año nuevo. Cada uno lo hizo a su manera, y aquí están los resultados.


Sherlock707:


El Sol se había escondido tras las montañas que se situaban frente a la fachada. Así lo observaba Lady Sandrine, mientras jugaba con la manga de su vestido de tela bordada. Por toda la casa resonaban las voces de los invitados, los cotilleos, y la música que reproducía el tocadiscos. Baladas de tono anímico, navideñas para la época. Ciertamente tenía un volumen alto, pero las voces le imponían y lo hacían casi inaudible. No había silencio alguno. El Sol aún alumbraba con dificultad la entrada, impidiéndole ver casi nada, mas que una silueta que se mantenía estática, próxima a la escaleras. Parecía tener un traje, tal vez un invitado. Lady Sandrine no se percató mucho más de aquel sujeto. Sin embargo, extraño le pareció, que cuando el sol se alejara un poco más, la silueta había desaparecido.

— Lady Sandrine. —La voz de la criada la suspendió de su trance, —La cena de año nuevo está por comenzar. Su padre la solicita en el comedor.

Lady Sandrine asiente un par de veces, y no hace más que un gesto con la mano para que la muchacha se retire; no sin antes, realizar una reverencia. Contempla una vez más el paisaje fuera del cristal. El Sol se ha ido, y la oscuridad invade por completo la parte exterior del imponente castillo, como si estuviese a punto de ocultar un acto inconcebible.

De repente, Lady Sandrine siente un escalofrío recorrer su espina dorsal hasta los pies. Desprevenida, se da la vuelta. La habitación está en completo silencio. Imposible. Hace unos segundos la música resonaba fuertemente en sus oídos, y ahora era inaudible. Imposible. Se apresura hasta el comedor, cuestionándose si habían apagado el tocadiscos porque se acercaba la hora de resonar las campanas, chocar las copas.

Y así era.

Jadea mientras se adentra a la estancia, y todos los invitados dirigen su vista hacia los ojos asombrados de Lady Sandrine, quien se disculpa con una reverencia, cabizbaja. Su padre sonríe, asiente.

— ¡Sandrine!, te estábamos esperando, querida mía. —Sus dientes rechinan como la silla de la que se levanta.

— Te ves pálida, querida. ¿Ocurrió algo? —, cuestiona su madre, e imita el acto del señor.

Todo estaba en orden, tal y como debía estar. Pero, ¿qué había sido aquello que había recorrido todo su cuerpo como una ventisca abrumadora? Aquello que observó justo antes de que la oscuridad no le permitiera reafirmar lo que había visto. Eso. No hay forma de que fuese real, tal vez sólo lo había imaginado. Pero algo le decía que aquello había ocurrido.

— Nada; madre, padre. Me sobresaltó que la balada se detuviera. —Camina hasta la silla vacía, junto a la de sus padres. No repara en tomar asiento, así que se queda de pie.

El reloj a tamaño escala del Big Ben que se encuentra frente a la mesa da la cuenta regresiva, un tic tac tortuoso (para los que ansían tomar el vino), resuena en toda la estancia. Es lo único que se escucha. Y así, todos espectantes lo observan; todos, menos Lady Sandrine, quién no puede apartar su vista de el marco de la entrada, ni sus pensamientos de la silueta misteriosa.

Tic, tac. Tic, tac. «Cinco». El reloj parece estar ansiado el sonar de las campanas. «Cuatro». Uno de los invitados observa su copa con ansiedad. «Tres». El jefe de la casa sonríe a su esposa, pero su mirada es distante. «Dos». Otro de los invitados, parece sacar algo del bolsillo de su chaqueta. Un invitado que Lady Sandrine no logra reconocer, sus ojos se abren como platos. Algo no está bien. «Uno». Sus labios están por argumentar cualquier palabra, pero no alcanzan si quiera abrirse. Los cañones suenan, junto a las campanas. Y las luces se apagan.

El bullicio no se hace esperar, y los murmullos de los invitados invaden el oscuro ambiente.

—¡Todos mantengan la calma! —Resuena la imponente voz del varón. —Debió haberse ocasionado un apagón por el estruendo. Encenderemos las velas.

Suenan un par de cañones más, y los invitados no se mueven de su sitio. Lady Sandrine intenta visualizar algo, pero su mirada está completamente nublada. Juraría que había visto algo iluminarse al sonar el cañón. Finalmente una de las criadas logra encender una vela, y refleja a los invitados con la llama semi-potente. Pero no todos están. Lady Sandrine siente a ausencia de dos de los sujetos que estaban rodeando gran mesa del castillo, y no se le dificulta demasiado encontrar a uno de ellos. En el suelo, con un líquido carmesí rodeando su silueta, se encuentra el mejor amigo del varón, inmóvil, sin pulso. Una de las mujeres del grupo se desmaya y cae al suelo, mientras el resto la rodea. Otro, parece estar muy calmado para haber presenciado a un cadáver. Pero el padre de Lady Sandrine no hace más que observarlo, consternado, inquieto, perdido en su mente. Todo el mundo se dispersa, y Lady Sandrine vuelve a la ventana de su habitación, desesperada. Al asomarse, como un búho nocturno, no ve más que una silueta alejarse con lentitud por el laberinto; pero esta no se parece a la anterior, esta tiene una copa de vino en la mano.

Un desaparecido, y un cadáver en una cena de año nuevo. Siete testigos, diez sospechosos. El año ha terminado, pero un nuevo enigma se presenta en aquella cuidad británica. Pues una copa de la mesa había desaparecido.

--------------------------------------------------------------------------------------------

Puesss, soy Sherlock707, amo la literatura con mi vida, la música clásica y los instrumentos; soy muy fan del anime, sí. Puede que la mayoría de mis relatos estén basados en un ambiente de suspenso y melancolía, porque es lo que más suelo escribir (he de ahí mi nombre ¿), y tengo una fuerte obsesión con la poesía. Espero que les guste, y acepto todo tipo de sugerencias o consejos. Love u. 



「 Retos literarios 」☾Stories to obsess over. Discover now