Tus recuerdos me hieren
Tu ausencia me atormenta
Lúgubre llanto que me delata
Mientras el espectro de tus labios me corrompen
En el claro de la luna le imploro al olvido
Que mi mirada deje de buscarte cuando se que estas cerca
Que tu rechazo no ahogue los sentimientos de este corazón perdido
Sin una voz que lo guíe cegado entre lágrimas secas
A lo lejos, la culpa se ríe de mi incompetencia
Mi alma busca la dulce sensación de tu pelo obscuro, de tu piel clara
El sereno de la noche susurra amargas tonadas de melancolia
Con el ardiente deseo de volver a observar tu linda cara
Solo entonces, talvez esa sed sea saciada
Solo entonces, dejaré de ser el mismo idiota obsesivo
Llegará el día en que me niegue tocar con mis labios tu sonrisa delicada
El día en que tu mirar no sea la razón por la cual vivo
Mientras, seré esclavo de tu voz
Suave tonada de mi calmar
Pintando lienzos rotos en el mar
Siendo esclavo de mi negado amor
