Prólogo

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Las calles de Berlín son muy frías de noche, y más cuando el viento recorre todo tu cuerpo mientras te deslizas entre las nubes del cielo en busca de un chico que nunca es haz visto en toda tu vida, solo a través de una esfera de cristal.

El chico era malo y yo nunca me juntaría con alguien así. Que tome alcohol, que mienta, que salga con sus amigos a altas horas de la noche y que sea vándalo. Los serafines me lo encomendaron para poder cambiar todo eso y poder hacerlo entender que eso todo eso esta mal, su nombre era Evan (ahg hasta su nombre no me gusta) tenia cabello castaño, sus ojos eran color café, era delgado, pero tenia músculos y pues... era guapo la verdad, pero no me llamaba mucho la atención por su forma de ser, además por el hecho de que los ángeles y los humanos ¡JAMÁS! podrían juntarse, era una regla irrompible hecha por los guardianes.

Llegando a mi destino observe detenidamente su casa, se veia linda y lujosa, estaba en una de las calles más famosas de Berlín, sus padres debian ser ricos para tener esa casa tan hermosa, era de color blanco, tenia unos ventanales grandes, un jardín lleno de flores de distintos tipos y tamaños, un balcón principal, con dos pequeños balcones a ambos lados, en el patio trasero se observaban unas palmeras gigantes, una piscina con sillas de playa al rededor y una casacada pequeña, su casa era realmente bellísima. Un movimiento capturó mi atención y me llevo su jardín, era una figura negra que acababa de surgir de entre las sombras, y comenzo a tirar piedras pequeñas a uno de los balcones de la casa, me acerque hasta él, no podía verme asi que pude observar muy detenidamente quien era, supongo que era uno de sus amigos, tenia la mima facha y el mismo aura que tenia Evan.

--Evan!!-- gritó-- Evan!!!-- tiro otra piedra-- Pssss!!

--Ahg ¿Qué es lo quieres Owen?-- salió rascandose los ojos a la ventana con la pijama puesta y el cabello desordenado, bostezó.

--Oh! Me preguntaba si querias ir al bar de nuevo esta noche como ayer, pero veo que estabas durmiendo. Además esta Shirley, la que te gusta-- hizo una cara divertida y bajo la mirada.

Evan miro fijamente en mi dirección, ¡Lo olvide completamente! él si podia verme.

--Owen-- lo miró e ignoro por completo lo que acababa de decirle-- ¿quién es esa chica que esta a tu lado?-- confundido respondió:

--¿De quién hablas? A mi lado no hay nada ni nadie.

--Claro que sí, esta una chica, de cabello blanco y con un vestido blanco-- Owen miro a ambos lados y su expresión de confusión se convirtio en pánico.

--Amigo no me estaras jugando una broma ¿verdad?--rió nerviosamente y Evan negó con la cabeza muy serio-- Entonces, ¿quién esta ahí?-- tartamudeo y no pude contener una risa, su pánico aumento mucho más- Ahhhh un fantasmaaaa!!-- Y salió corriendo.

--Dios mío, ¿Es verdad? ¿Eres un fantasma?-- Dijo Evan, me reí, si alguien ve a un fantasma, ¿le pregunta al fantasma si lo es? desplegue mis alas, de repente su cerebro reaccionó, su expresión de nervios de convirtió en asombro y dijo-- Eres un ángel.

--Wow adivinaste-- dije sarcásticamente-- Me llamo Lara-- volé hasta su balcón y él confundido me siguió con la mirada, entre y pude ver su lujoso cuarto, tenia un televisor inmenso, cuatro sillones al rededor de el, su cama estaba a un costado, tenia un estante de libros ¡El chico es lector! (por los menos algo en común) un escritorio con cuadernos y una laptop cerrada. Se veía que estaba trabajando hace poco ya que habían hojas regadas al rededor. Él se sienta en su cama cansado.

--¿Por qué un ángel viene a visitarme? ¿Me llevaras al cielo?-- Su cara cambio drásticamente--¿¡Estoy muerto!?

--¿Por qué todas las personas que ven un ángel piensan eso? Permiteme explicarte señorito, soy un ángel guardian, nuestra función es hacer que las personas no se desvien del camino del bien y no tomen riesgos ni malas decisiones en su vida que los lleven al fracaso, sientete bendecido de tenerme, no todas las personas poseen el privilegio de tener un ángel guardián.

--¿Entonces estarás detrás mio siempre?-- Dijo Evan recorriendome con sus ojos de pies a cabeza con una mirada pícara.

--Prácticamente sí, además este es mi primer trabajo en la Tierra así que no tengo mucha experiencia en estas cosas, lo que si se es que mi misión es dejar que seas un patán como lo haz venido siendo.

--Otra mujer más que me persigue, por lo menos me tocó una linda-- rodó los ojos con cara de engreido.

--Este es mi trabajo, no lo hago porque me agradas, si fuera por mí escogeria a un niño pequeño, asi que no te pongas de presumido, cierra esa ventana y ponte a dormir que ya es muy tarde.

¿Qué se cree este? Creo que tendre que trabajar muy duro con él, enseñarle quién es la que manda aquí.

--Que mandona-- fue a cerrar el balcón y mientras va, dice: ¿Y cómo que patán? ¿Acaso he hecho algo malo?-- camina de vuelta a su lugar.

--Por algo me enviaron aquí, según el historial que me dieron eres un chico muy mentiroso y fiestero.

--Lo siento pero lo que dices no es cierto.

--¿Ah si? ¿Acaso crees que los ángeles mienten? Son seres enviados y mandados por Dios, asi que no cuestiones y buenas noches-- Me dirijo al interruptor y apago la luz.

--Bonito comienzo, buenas noches-- Se acuesta hacia un lado y se arropa-- Por cierto, ¿Dónde se supone que dormiras?

--Los ángeles no necesitamos dormir, Evan-- Cojo un libro de los del estante y me siento en una de los muebles al rededor del televisor.

--Ese libro es mi favorito, no lo dañes, hasta mañana Lara.

Luego de unos minutos se queda completamente dormido y mientras tanto yo leo toda la noche junto a una lamparita que irradia la luz suficiente para poder ver entre la eterna oscuridad de la noche.

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⏰ Última actualización: Nov 03, 2021 ⏰

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El secreto de los ángeles caídosHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora