Eran las siete y media de la mañana cuando alguien tocó a su puerta.Ella salió. Había un paquete envuelto con un papel marrón y sujetado por un cordel blanco. No era muy grande.
La chica lo recogió extrañada y lo dejó encima de la mesa de la cocina ya que estaba terminando de desayunar.
Aquel paquete no llevaba el nombre de la persona que se lo había enviado ni tampoco el suyo,ni si quiera un sello o dirección.
Dana(así se llamaba ella)imaginaba todo el trabajo que en un día corriente como ese tendría que hacer,pero por suerte(porque eran como unas mini vacaciones)o por desgracia,estaba de baja por depresión.
Llevaba una semana casi sin trabajar aunque siempre repetía la misma rutina.Eso explicaba que estuviera despierta a es hora.
ESTÁS LEYENDO
366 cartas
RomanceEncima de la mesa un paquete,en el paquete varios sobres,366 porque aquel año era bisiesto.
