Abrí los ojos.
Me encontraba en una habitación blanca, tan blanca y fría como el hielo. En ella había unas máquinas negras bien distribuidas, hacían un sonido chirriante... todavía me inspiran pánico.
Pero en esa habitación había una "cosa" más, la cual me llevó a la desgracia más grande de mi vida, pero, a la vez, a mi mayor fortuna.
Esta "cosa" ha hecho que estemos aquí ahora mismo, al borde del abismo más profundo del universo. También te ha llevado a ti a escuchar mi historia, y por tanto, a mi a tener una que contar...
-Perdón por interrumpirte Dâemer, pero ¿Qué es esa "cosa" de la que hablas?-Agachó la cabeza.
-¿Tanto te intriga?-Arqueó una ceja y en su cara se notó una tenue sonrisa.
-¡Pues claro!-Le lanzó una dura mirada.-Como tú dices, gracias a ella estoy aquí, escuchando tu historia.
Dâemer dio una carcajada y se apartó de la cara su pelo plateado.-Todo a su tiempo mi querida Crìstal, solo te diré lo que más representa a esta "cosa"... Unos ojos azules, tan azules que incluso el mismísimo mar envidiaba su color.-Dâemer se quedó mirando la nada.
Un momento después habló.- Creo que para contar una buena historia hay que empezar desde el inicio. Mi inicio será el día en que nací, un 98 de Rhoden del año 1-10.
-Espero que estés cómoda, porque ya no te hago más de esperar.
Se sentó en el borde y dijo:
-Aquí empieza mi historia.
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Prisma
AdventureUnos ojos azules, la gran desgracia y fortuna de un hombre. Lo tuvo todo y perdió hasta su propia vida. Ahora se encuentra al borde del abismo más profundo del universo, junto a su compañera. Dâemer es su nombre y esta es su historia.
