Try corría. No le importaba qué o quién la estuviera siguiendo. Estaba atravesando un oscuro y mugriento túnel. Las paredes eran de ladrillos y estaban cubiertas polvo, como si no las hubieran limpiado en años. El piso y el suelo eran de cemento recubierto con tierra. Habían pequeñas rocas sueltas y telarañas.
Ella no sabia como había llegado hasta ese túnel, pero sabia que tenia que salir de allí pronto, que su vida dependía de ello. No se había atrevido a mirar para atrás, eso le tomaría mucho tiempo y arruinaría su carrera.
Try sintió una punzada de angustia. El túnel llegaba a su fin. Antes de chocar con el muro, freno de golpe. Su corazón le palpitaba con violencia. Se dio vuelta lentamente y contuvo la respiración. Frente a ella no había nada, solo el oscuro túnel por el que había venido. Try quería regresar, pero su cuerpo no respondía, como si ella no fuera la dueña de su acciones. Su respiración se volvió más lenta y calmada, pero su miedo no cesaba.
Se puso a analizar el túnel. No se había dado cuenta que en el muro que había a su derecha había un dibujo antiguo. Este estaba compuesto por cuatro círculos pintados con pintura de color rojo, azul, verde y blanco, que estaban unidos por flechas mal pintadas.
Try no le encontró significado alguno. Ella alargo la mano para tocarlo, pero se detuvo. No le pareció correcto tocar la antigüedad, como si fuera una falta de respeto, pero había hallo en esos dibujos que la impulsaba a hacerlo.
De repente, los dibujos comenzaron a brillar. Try se aparto de un salto y callo sobre el sucio suelo. De los dibujos salían chorros de luz dorada. Try se levanto de golpe, fascinada y aterrada a la vez. Se proponía salir corriendo, cuando una voz calmada y melodiosa hablo:
-Busca a las encarnaciones de los cuatro elementos. Ellos te ayudaran a afrontar tu destino.
La voz se apagó.
Try no se movió.
No lo podía creer. Cerro su ojos y sacudió su cabeza.
Ella se arrodillo. No abrió sus ojos, prefería dejarlos cerrados. Estuvo varios minutos pensando. Sintió ganas de desmayarse, de dejarse llevar por su cansancio, pero el miedo volvió a apoderarse de ella. Su respiración se volvió más rápida y alterada, de modo que decidió incorporarse y abrir los ojos.
El brillo se había apagado. El túnel había quedado nuevamente en penumbras, solamente iluminado por una pequeña antorcha a punto de apagarse. Se había apoderado de ella nuevamente el pánico. Adivino que el peligro se acercaba. Su piel se volvió de gallina y sus rodillas temblaban.
Repentinamente comenzó a salir de la pared una sustancia parecida al petróleo, solo que de color morado. Try soltó un grito. Esta sustancia se amontono hasta adquirir la forma semejante a la de una mujer. Try camino lento hacia atrás, hasta que choco contra el muro. Ella ya no tenia escapatoria.
-HOLA TRY. NO PUEDES DESHACERTE DE MI TAN FACIL, SABES, ¡¡Y NO VUELVAS A INTENTARLO!!!
La sustancia hablo con una voz fría y no humana.
Try callo nuevamente sobre el suelo. Ella quiso gritar, pero la voz no le salía. Cerro los ojos con fuerza y los volvió a abrir. Para la suerte de Try, la sustancia se había dispersado, dejando en el suelo una gran mancha morada. Los dibujos antiguos habían desaparecido. En su lugar se hallaba otra gran mancha morada.
Ella comenzó a meditar sobre todo lo que había visto y oído, pero no le encontraba explicación alguna, al contrario, cada vez que tenia una idea la descartaba por absurda o incoherente. Al final, decidió creer que esto era un sueño causado por su stress.
BINABASA MO ANG
El Quinto Elemento
FantasyTry Adams es una chica adolescente de 16 años que lleva una vida común. Esto cambia desde el día que tubo un extraño sueño que revelo su verdadera identidad. Ahora Try tiene que completar una misión mandada por una persona anónima, que, por cierto...
