Cuando era niña me gustaba comprar burbujas, si, ese mágico liquido que se convertía en una esfera y flotaba, llegaba a teñirse de un color tornasol tan hermoso y relajante, flotaba y se la llevaba el viento, hasta que se encontraba con el suelo, un árbol, un muro, un niño inquieto.
¿Alguna vez prestaste atención a como se desvanecia cuando tocaba el suelo?
Estoy observando desde la terraza, el tercer piso de mi mugrienta casa, cierro mis ojos y me torno de un color púrpura, verde, tornasol, el aire sopla en mi cara y me imagino desapareciendo, como aquella esfera de jabón, pero me doy cuenta que al impactar en el suelo, no explotare, no desaparecere, pienso en alguien que tendrá que despegarme, me asqueo y me avergüenzo, y silenciosamente bajo a buscar mi cama, donde desde ahí el tornasol y el aire no me darán mas en la cara.
