JEDEN

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Extrañamente, Hwiyoung tenía un buen presentimiento sobre ese día en específico. Vivía una vida sin sentido, así era como se sentía el, sin rumbo, parecía como si la vida pasara por él. Incluso llego a pensar sobre si de alguna extraña manera tenia depresión, lo cual descarto casi al instante porque a pesar de no encontrarle un significado a su día a día; se sentía feliz. Tenía amigos, tenía trabajo, tenía familia y jamás se sintió solo.

Cada mañana era lo mismo. Se bañaba, desayunaba, tomaba el tren a su trabajo, saludaba a sus compañeros, hacia sus tareas, almorzaba, seguía trabajando y se iba, comenzaba a asquearse y le parecía repulsiva la idea de salir una noche de fiesta con sus amigos. Detestaba el sexo y esas cosas, sus amigos apoyaban la idea y como no si eran el club de los nerds vírgenes.

Cansado y un poco harto salió rumba a casa ese día, incluso se encontró con Taeyang y su novia con los cuales tuvo una rara conversación sobre algún loco que buscaba sexo solo para desgraciarle la vida a los demás.

-¿Me estás diciendo que hay un loco ahí afuera que quiere arruinarme la vida? ¿Más de lo que ya está? ¿Estás seguro que es posible?

-Bueno, no necesariamente a ti pero deberías mantenerlo en mente. –Le hablo su amigo y solo pudo pensar en cómo quedaría calvo si sigue usando tantos tintes.

-Hwiyoung ¿te gustaría salir esta noche? –por primera vez en su vida la novia de Taeyang había hablado directamente con él, ella tenía una extraña sonrisa en su rostro lo cual lo estremeció pero, vamos, es la amiga de su amigo, no podía verla de otra manera.

-No gracias, yo no salgo por las noches-

-Waah, eres totalmente opuesto a Juho, aunque de seguro el solo sale a chuparle la sangre a sus enemigos. –Dijo Taeyang.

-Gracias a Dios nunca le hice una broma.

-Vamos Hwiyoung bebe, te vas a divertir, solo una vez.

-Gracias pero ya lo dije, no quiero salir hoy y si puedo, nos vemos. –salió casi corriendo fuera del lugar, esa mujer comenzaba a darle en los nervios a pesar de que solo la ha visto muy pocas veces y esa vez fue la primera vez que hablaron.

Como se lo espero, comenzó a tener miedo de la situación y decidió tomar un taxi en vez de usar el tren. Pasados quince minutos logro por fin tomar uno el cual no tardo en llevarlo a su destino. El chico que lo conducía era extrañamente joven y era demasiado guapo para ser verdad, sin embargo el creía ya haberlo visto en algún otro lugar, o escuchado sobre él.

-Rowoon, me llamo Rowoon. –Hwiyoung inmediatamente salió de su trance y se bajó del taxi al ver la casa de sus padres al otro lado de la calle. -¿No me vas a decir tu nombre? –Hwiyoung de nuevo poso sus ojos sobre el extraño pero no pudo decir nada cuando vio a su madre salir. Por instinto de supervivencia bajo del taxi y corrió hacia ella.

El taxista llamado Rowoon esperó un poco para poder ver la escena de un chico agarrar dulcemente a una señora evitando que cayera. Incluso casi se sintió mal por los pensamientos que tenía y por más que lo intentara negar, sabía que esta vez iba a ser diferente.

Rowoon tenía VIH y ser taxista no era su profesión, solo usaba esa fachada de mosca muerta para luego atraer a alguien y de nuevo, contagiarlo y hacer de su vida un infierno tal cual se lo hicieron a él. Se sentía agradecido de haber ido al doctor un día después de lo acontecido y se sentía aún mejor saber que estaba casi limpio, porque así, un día cuando se enamorara y tuviera una familia, podría morir sin su peor miedo; la soledad.

Había miles de cosas feas en el mundo exterior pero Rowoon solo tenía miedo a estar solo, incluso a veces disfrutaba de ser "taxista" porque llevaba alguien ahí que estaba a su lado hablando o simplemente ignorándolo pero estaba ahí, acompañándolo.

Pasada la media noche Hwiyoung escucho como su ventana era abierta sin embargo no tuvo miedo porque sabía quién era, Dawon, su vecino que de seguro sus padres volvieron a dejar a fuera por fiestero.

-Hwiyoung, primor, esta vez no me golpeaste.

-inepto.

- HWIYOUNG SOMOS AMIGOS, SOMOS UNO SOLO DEBERÍAMOS DE...

-Cállate, mis padres se van a despertar y me van a regañar.

-Uy, eres un llorón.

-Y a mucha honra.

-Sabes, he escuchado de alguien que acosa a la gente y luego solo los coge para transmitirle una enfermedad sin cura.

-Sabes, eres la segunda persona que me lo dice hoy.

-¿La otra persona te dio detalles?

-No.

-Entonces cállate y escucha, es un tipo alto, moreno y muy muy guapo, te lo advierto que tengas cuidado y no caigas en sus ojos café que te dejan perdido y mucho menos caigas en su juego.

-¿De qué hablas?

-Hwiyoung lo he visto hacer su trabajo. Una amiga justo ahora está pagando las consecuencias de caer en su trampa ¿lo peor? No solo lo hace con chicas, si no con chicos también y si no me equivoco estas en su rango.

Silencio, Hwiyoung enmudeció al recordar a Rowoon, solo sabía eso de él pero muy en el fondo esperaba que no fuera de quien Dawon hablaba porque si no, estaría en graves problemas.

-como sea ¿hoy si me vas a prestar una manta?

Hwiyoung le extendió una y se recostó en su cama muy confundido por todo lo que había pasado en menos de cinco minutos. 


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Quizás esta vez lo termine, quizás ya lo hice, quizás vaya a llorar :c 

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⏰ Última actualización: Nov 06, 2017 ⏰

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