A ella le gusta el café.
En este caso el amor huele a café,y el humo a un cálido suspiro.
Azúcar, mis sentimientos. El cual ella no endulza tanto.
Un ligero y necesario movimiento de una plateada y pequeña cuchara, revierten mis sentimientos siendo los intercambios de mensajes en esas noches de tan cortas y esperadas conversaciones.
La forma en la que su mano sostiene la pequeña taza , las veces en que sostiene mi inquieto e iluso corazón.
La llevada de éste a sus intimidantes y deseables labios son las veces en la que siento ese pequeño impacto cuando pienso en ese amor correspondido.
