"Cuando el destino se encarga de destruirte la vida una y otra vez, solo tienes menos de un segundo en reaccionar.
Primera regla: MATAR O MORIR"
Mi nombre es Victoria o por lo menos eso es lo que me han inculcado desde que tengo memoria. Quede huérfana a la edad de 5 años, mis padres y mi hermano murieron en un accidente, al no tener ningún familiar directo, el estado me envió a un orfanato.
Al cumplir 16 años la economía del país estaba en crisis, muchas empresas estaban en quiebra y el gobierno comenzó a limitar recursos a muchas beneficencias. Así le tocó el turno en donde yo estaba, cerraron el orfanato y me retiraron el apoyo del gobierno, nos lanzaron a la calle como si fuéramos unos animales, sin ninguna consideración ni piedad.
Tenía que sobrevivir por mi cuenta. Viví en la calle unos meses, todas las noches buscaba una banca o algún hueco en donde dormir. Comía de la caridad de las personas. Pase frío y hambre. Las enfermedades que pase, por más mínima que fueran dadas las condiciones en las que estaba expuesta eran extremas, en unas cuantas pensé que moriría.
Por falta de dinero como lo pasaba todos los días, tenía que andar deambulando por las calles, buscando donde poder dormir. Hasta que una noche, recorriendo las bajas calles de aquella vieja ciudad de Polonia, yendo sin rumbo fijo, me detuve en un lugar de mala muerte, era ni más ni menos que un prostíbulo. Me sentía cansada, tenía hambre, frío y sueño. Mi cuerpo lo sentía débil, temiendo que en cualquier momento fuera a dar mi último suspiro.
Recargue mi cuerpo a un costado de unos contenedores de basura. Una señora del lugar al salir a dejar basura miro mi cuerpo tendido en el suelo. En el momento que la visualicé sus ojos se le iluminaron como si hubiese encontrado un cofre lleno de oro. Nada bueno tenía que salir de ese gesto, algo dentro de mí lo presentía. Aunque en ese momento nada me importaba, lo único que quería de ese lugar era dormir un poco sin pasar frío. Aquella mujer medio solo lo necesario, un poco de ropa, comida.
Ruphina, así es como se llamaba la extravagante mujer del peor prostíbulo de mala muerte de Polonia. Ella me tenía como su más preciada joya, me cuidaba como a ninguna otra en ese lugar.
¡Claro! Era de suponerse ya que me cotizaba tan alto que ningún hombre había llegado al precio, en ese lugar tan repugnante, lleno de olores desagradables a sudor y perfumes baratos. Ningún hombre para mi suerte era capaz de pagarlo.
En ese lugar había ganado la envidia de todas, encontré a las primeras peores enemigas que jamás llegue a imaginar que fuera tener, había pasado las peores desgracias y vivido los peores días que hasta el momento había tenido.
La bondad y poca fe que aún se albergaba en mi mente poco a poco se había extinguido. Pero aun así la desconfianza era algo que jamás desaparecería, llegue al extremo de dormir con una navaja debajo de la almohada, dadas las infinitas amenazas que día con día había recibido por parte de las otras empleadas.
Maldiciendo mi mísera existencia, llego lo que tanto temía, aquello por lo que rogaba a un dios que me abandono de su cobijo, tal parecía que mis suplicas jamás fueron escuchadas.
"¿Por qué es la vida tan injusta?" "¿Por qué no me llevo con ellos y me libero de sufrir en esta vida?" —Esas eran las preguntas que con tanto desconsuelo y desdicha le reprochaba en ese momento.
Había llegado ese día que tanto había implorado que no llegara, en el que mi vida tomo su rumbo, en el que podría decir que tenía que morir en vida.
Ese día había llegado el comprador de mi cuerpo, cubriendo el precio solicitado por Ruphina. Un millón de złoty. Según aquella repugnante mujer es lo que valía mi cuerpo. Me había marcado tal cual mercancía en venta me tratase. Pero para mí, mi cuerpo tenía un valor invaluable, pero en ese lugar a nadie le importaba. Solo era un simple objeto que pertenecía al mejor postor.
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Amarte a morir © <<EDITANDO>>
RomanceDos personas, dos mundos diferentes, están guiados por un mismo fin ¿pueden llegar amarse aunque tengan que liquidarse uno al otro? Aquel amor que surgió entre ellos con locura y una pasión que jamás llegaron a creer que podrían sentir sera sufic...
