Prólogo
Es tarde casi cayendo el manto de Morfeo las calles llenas de una muchedumbre que se ignora entre sí, nadie ríe es un lugar gris nada se vislumbra claramente todo es difuso pero entre ese gris gentío se vislumbra un joven abatido sin importancia alguien del “ganado” –uff……que cansancio quiero llegar a casa ya pero tener que llegar a la terminal me llevara mucho ¿debería tomar un taxi? Nah -decía mirando su billetera -seguiré caminando no puedo hacer gastos excesivos este mes después de todo ya gaste mucho… - el joven avanzó por las calles casi al llegar a su destino, diviso un recoveco que nunca había visto, -¿y este pasaje estaba acá?- , la intriga lo forzó a ir a investigar, sin percatarse un agujero se abría frente a él – está muy oscuro pero hasta donde llega este pasaje……Mmm!?- alertó el joven en el momento justo cuando cayó por el agujero –¡¡¡eehhhhhhhhhhh!!! Que no tiene fondo esta maldita cosaaaaaaaaaaa!!!!!!- Gritaba mientras caía después de unos 5 minutos cayendo, él perdió la conciencia.
Actum Ignis
Despertando en el agujero el joven se dio cuenta que había llegado al fondo pero con apenas unos leves rasguños lo cual lo sorprendió enormemente – ¿Qué paso? ¿Dónde estoy?- exclamaba el aun semiconsciente joven tratando de sentarse –ah! Ya recuerdo era tarde casi medianoche y vi aquel pasaje pero………… ¿Qué paso después?- dijo pensando –bueno analizando el tema creo que me caí en este agujero por lo que veo ya es de día pero que horas serán- dijo el joven sacando su teléfono de su bolsillo –ahh... no tengo señal puff…. Bueno es lógico dudo que siquiera llegue alguna señal a esta profundidad- recobrando el sentido y poniéndose de pie –bueno tendré que ver cómo salir de aquí – decía el joven cuando de repente se escuchó un ruido como un rugido de león “ggggrrrrooowwwwll” – que hambre- decía revisando entre sus cosas -que suerte que compre estos paquetes de galletas de camino a casa- mientras sacaba también una botella de agua –bueno con esto tendré al menos dos días de supervivencia- comiendo y preparándose para comenzar a subir –uno, dos, uno, dos, uno….- decía escalando ese escarpado agujero – ya falta po...o..oco c…ca…si..i..i..i llegué, uff que cansador ni siquiera mis prácticas de escalada sirvieron – decía el joven ya descansando afuera; una vez descansado se sentó y vio su entorno – ahh, bueno es hora de ponerme en marcha a casa es una suerte que hoy sea sábado ¿eh? Pero… ¿dónde estoy? este lugar no es “Relika”- mirando a su alrededor era un yermo en decadencia casi muerto de un rojo penetrante que dejaba en claro lo que había acontecido en ese lugar –pero que caraj…, que pa…pa…pa…paso a...a…a…aquí?! aaaaaaaahhhhhh!!!!!!!- gritaba el joven con desesperación hasta caer inconsciente nuevamente; llegaba la tarde cuando el joven reaccionó al sentir ruidos a su alrededor –precht, ¿uldr sandr everat derdne? (precht,¿este es un humano cierto?)- escuchaba el joven mientras recobraba conciencia sin abrir sus ojos –varat esect uldr mengif emrt swajar (pero no es ropa humana la que lleva)- el joven entreabrió sus ojos y visualizo que quienes se le acercaban y rodeaban eran seres de gran altura pero muy delgados casi al extremo de parecer que desfallecerían en cualquier minuto usaban túnicas muy largas que cubrían las puntas de sus pies con una piel tersa pero de color gris –que demonios son estas cosas ahora ¿qué diablos hago?- decía en su mente el joven desesperado – ehh….eh…a ver … a ver … que debo hacer… a si!, cierto primero no debería hacer ningún movimiento que los alerte, no estoy seguro si son hostiles y si lo son un paso en falso y me vuelvo ropa-pensaba para si mismo el agobiado joven –hashi!... hashi! Vert baraj etfri derdne garag esect uldr (anciano!…anciano! vea este raro bolso no parece humano)- decían los seres más pequeños que rodeaban al joven, pero más que hostiles parecían intrigados por saber de dónde provenía ……
