Como desearía que parara de nevar. ¿Navidad y con frío como si estuviera en el polo? Para nada bien, y menos si tu familia te obligó a ir con ellos a un estúpido pueblo que cuando llueve es como si te congelaras aun mas. No me gusta el frío y mucho menos la nieve. Moja toda mi ropa y me resfria.
Ahora estoy caminando por todo el pueblo buscando un buen lugar donde calentarme. Mal momento para hacerlo el día de navidad. Ahora mismo no quiero estar con mi familia. No soy como ellos. En ningún sentido. Comenzando que soy gay y que no me gustan este tipo de fiestas. Prefiero algo mas tranquilo y agradable.
Mientras sigo buscando, y abrazándome para mantener el calor, encuentro una tienda que milagrosamente esta abierta. Sin detenerme a pensar, y buscando algo de calor (aunque si lo pienso bien no creo que haya) entro y está prácticamente vacío a excepción de un chico.
Demonios, tengo hambre. No debí salir de ahí sin al menos haber comido algo. Agarro un montón de papas y refrescos. Aunque me haría mejor algo caliente pero, ¿en donde habrá una cafetería abierta a estas alturas de la noche y en el día de navidad?
Camino al mostrador y pago el montón de cosas que tome. En eso el chico que esta aquí hace lo mismo, y de simple curiosidad levanto mi vista hacia él y...por todos lo santos, esto puede ser real. Mi corazón comienza a latir mas rápido, y me impaciento aun más. El señor guarda mis cosas con tanta lentitud que hasta me podría salir barba ahora mismo. Quiero salir de aquí. ¿Por que carajos debí entrar aquí? Dios.
Cuando por fin guarda mis cosas, las tomo rápidamente y me apresuro para irme a otro lugar en el cual no muera congelado. Iba a quedarme aquí pero eso ya no será posible.
Justo cuando voy a cruzar la puerta de salida, una voz me llama. La de él.
Creí que jamás volvería a escucharla.
-¡Zabdiel!
Su voz es igual a la última vez que la escuche. Suave y gruesa a la vez. Pero si hablamos de su físico. Eso es otra cosa. Su cabello ahora está algo corto, mas que antes, esta mas alto y mas fornido. Sus ojos siguen siendo de un intenso azul que me deja sin habla. Dios. ¿Por que tenía que encontrarme con mi primer amor? Aquí y ahora.
-Hola Finn.
Volteo lentamente, quedando frente a él. Mi corazón no ha dejado de latir fuertemente desde que me di cuenta que esta aquí. Puedo jurar que ya no siento ni pizca de frio. Con tan solo volverlo a ver, todo mi sistema se calienta.
Finn no sabe para nada que fue mi primer amor. Desde que lo conocí este año, en el último año no podía dejar de pensar en él. Es mi tipo de chico. Con el que me gustaría pasar el resto de mi vida. Me sonríe abiertamente y trato de hacer lo mismo, pero estoy demasiado nervioso hasta para pensar.
-Vi a tu familia celebrando, ¿que haces por acá? — me pregunta como si nada en el mundo y trato de formular una respuesta lógica.
-No me gustan los villancicos ni...el ruido — respondo lentamente, saliendo de la tienda con él a mi costado. ¿Por qué no te vas y ya? — ¿Tu que haces aquí? Amas las fiestas.
-Si, pero llegaron mis tíos y...no es para nada agradable.
Cierto. Conocí a los tíos de Finn. Son unos neandertales, y en las fiestas son peores.
-Am...oye — me llama y lo miro. Parece algo nervioso porque mueve sus manos algo rápido — ¿quieres ir a algún lado? Porque, tu no quieres estar con tu familia y yo no quiero estar con la mía.
Estoy es shock. No puedo creer que esto este pasando. Digo que si, aceptando su propuesta y caminamos a un lugar tranquilo. Llegamos al lago, que está algo congelado y nos sentamos al final del muelle. No puedo estar tranquilo sentado tan cerca a él, rozando sus dedos con los míos. No uso guantes, porque los olvide a salir rápidamente de mi casa. Así que mis manos se congelan.
-Estas helado — me dice tomando mi mano y escondiendo la en el bolsillo de su abrigo.
Okay, Zabdiel, respira, no te alteres. No lo vayas a arruinar.
Lo miro de reojo y esta sonriendo de medio lado. Estoy algo confundido por eso. ¿Cuales son los motivos por esa sonrisa?
-Sabes — empieza a hablar y centro mi atención en él que sólo mira el cielo estrellado. Menos mal que no está nevando — hay algo que siempre he querido decirte desde que te conocí.
-¿Ah?
¿Que esta pasando?
De repente me mira, sin dejar de sonreír y aprieta cada vez más mi mano.
-Estoy enamorado de ti.
¿Qué? ¿QUÉ?
BINABASA MO ANG
Aquella vez en Diciembre
Romance"Vuelve a ser la peor navidad de siempre. Todo seria mejor si algo extraordinario me pasará. Pero no, nunca pasa nada". Zabdiel solo deseaba que esta navidad fuera diferente a las demás...pero como siempre, fue en vano. A no ser que alguien más arre...
