Capitulo 1. Nunca es tarde
Llegue a el aula de educación física y la profesora me hizo presentarme delante de todos eso era lo que mas odiaba, pero era el único momento del día en el que se podía ver a los chicos enseñando bíceps.
Una chica se acerco a la mesa donde estaba sentada en la cafetería a la hora del recreo y me pregunto:
Puedo sentarme – Dijo una chica de una larga melena azul-
Claro – le respondí sonriente-.
La chica puso su comida en la mesa y dijo:
Por cierto me llamo Sara espero que no te moleste si mi hermano y yo nos sentamos aquí – dijo la chica algo tímida-.
No para nada Yo soy Nicole espero que seamos amigas – le dije algo alegre ya que no era buena haciendo amigos-
Parece que va siendo hora de ir a clase mi hermano como siempre pasa de almorzar conmigo – Dijo Sara algo triste-
Nos tocaba francés pero la profesora no vino así que me pase toda la hora hablando con Sara de lo que habíamos echo durante el verano. Ella había ido a Dinamarca a visitar unos parientes de su madre nada del otro mundo - Me dijo feliz Sara-.
Yo nunca había ido a Dinamarca tenía ganas de ir. Mis padres no querían ir de vacaciones a ningún sitio que no fuera a Italia, pero jure que para mis dieciocho cumpleaños yo elegiría el lugar que quería conocer e incluso vivir. A la hora del recreo me llamo mi padrastro Marcos para decirme que tenía mucho trabajo en el bufete y que tenía que volver caminando a casa. Odiaba volver caminando a casa, pero por lo menos no tendría que aguantar a mis padres mientras hablaban del bufete de abogados que dirigían. Era algo odioso oírlos hablar todo el rato del trabajo. Lo único malo era que al llegar que mi pequeña Dálmata Nora me saltaría encima y me lamería toda la cara. Tenia a Nora desde dos semanas después de mi cumpleaños que era el 28 de enero, la había criado y enseñado muchas cosas ya tenia dos meses y un día, iba conmigo todo el día iba conmigo a todos lados era muy dulce y buena cuando salía a la calle la gente se pensaba que mordía o era agresiva, pero en realidad era una boba.
El timbre de las dos sonó y Salí de clase con Sara. Me había invitado a ir a una fiesta que se celebraba en un local cerca de mi casa. La verdad es que no tenia muchas ganas de ir sabia que iba a ver alcohol y otras sustancias perjudiciales solamente lo había probado una vez y no quería volver a hacerlo, pero tampoco podía decirle que no a la única amiga que tenia en el instituto. Me despedí de ella y eche a caminar por la calle con los auriculares puestos. Tarareaba bajo mi canción favorita cuando tropecé con un chico.
Perdón – me gire con una sonrisa fugaz para hacer creíble mi disculpa-.
El chico sonrió y siguió su camino. Pelo castaño un poco largo, ligeramente mas claro en las puntas dándole un aspecto angelical, con una gorra NY; Ojos grises; sonrisa encantadora y complexión fuerte. Me sacaba al menos una cabeza o mas de altura, tendría 18 o 19 años. Volví a girarme y seguí caminando. En seguida llegue a casa, daba la impresión de que allí no había nadie. Toque la puerta y espere a que me abrieran, Nora ladraba como una loca para que me abrieran pero nadie lo hizo. Resople y busque la llave que siempre escondía debajo de una maceta. Abrí la puerta.
Hola ¿Mama? ¿Papá? – Grite por toda la casa-
Nora me salto encima contenta de verme. La acaricie sonriendo y fui a la cocina. Mi madre ni siquiera me había dejado nada de comer fui a la nevara y vi que había carne picada la agarre y empecé hacer unos espaguetis a la boloñesa. Mis padres no llegaron hasta pasadas las ocho de la noche. No habían llamado durante todo el día, ni siquiera para saber si había llegado bien. Estaba terminando de prepararme para ir a la fiesta cuando mi padre subió a la habitación.
Hola princesa – Dijo mi padrastro-
Hola papá – Lo miro de reojo mientras alisaba mi pelo-
¿A dónde vas? – Dijo mi padrastro-
A una fiesta que me invito Sara – dije sonriendo-
Nicole acaban de empezar las clases, no puedes ir a esa fiesta tienes que descansar. Además no has pedido permiso – Dijo mi padrastro enfadado-
Voy a ir quieras o no, ya que estoy preparada. Si no me hubieras dejado votada o me hubieras llamado te lo habría dicho -dije muy enfadada-.
Fulmine con la mirada a mi padre y seguí planchándome el pelo. Mi padre se fue sin decir nada más. Estaba harta de que se hicieran los buenos padres y después pasaran de mi y eso me dolía, no eran buenos padres y lo sabían, pero aún así intentaban fingir que lo eran. Termine de prepararme, cogí el móvil y me marche de casa. Sabía que mi madre me castigaría al día siguiente. Llegue al local y entre mirando a mi alrededor. Ví a mi mejor amiga junto a la barra, me acerque a ella poniéndome a su lado.
Sara por tu culpa estaré castigada un mes – Dije riendo-
¿Por qué? ¿Qué has hecho? – Dijo Sara divertida-
Mi padres no querían que viniera y prácticamente me he fugado de casa – Dije pidiendo una coca cola-
No señorita hoy vas beber alcohol y ole tú te van a matar mi niña- Dijo Sara descojonándose-
A lo primero no pienso beber alcohol y lo segundo se que no aran nada no es la primera vez que lo hago – Digo tranquilamente abriendo mi coca cola-
Oye Nicole ha venido Iván hace nada lo he visto así que ten cuidado – Me dijo Caroline una chica de mi clase-
Resople Iván intente violarme durante seis mese se apuntaba a todo lo que me gustaba hasta que un día en el pabellón de música casi tuvo la oportunidad sino llega a ser por Lucia que llego en ese momento, pero no me sentía a salvo con el cerca no me gustaba respirar su mismo aire.
- Acaban darme ganas de irme -le dije a Sara-
- Tranquila no se te acercara – Dijo Sara
- Si lo ara le conozco y le odio…- Dije entre lagrimas-
Sara me hizo reír y nos dirigimos a la pista de baile.
Durante toda la noche no vi a Iván y si el me vio, no se acercó a mí. Me marche a las once de la noche de la fiesta. Caminaba sola por la calle, no veía a nadie por allí. En la lejanía se escucho el ruido del motor de una moto, sonaba al final de la calle, pero no podía verla. Seguí caminando con rapidez, me dolían los pies de los tacones y de bailar con Sara. Deseaba llegar a casa y dormir lo necesitaba. Una moto paso a toda velocidad por mi lado seguida por un coche, el coche golpeó la moto haciendo que el motorista cayera al suelo. Le paso por encima dándose a la fuga a toda velocidad. Deje escapar un grito y corrí hacia el motorista. Llame a una ambulancia que estaba allí diez minutos después, pero el chico había desaparecido y no había ni rastro de la moto.
Lo siento debo habérmelo imaginado – Dije algo confundida y enfadada conmigo misma-
No pasa nada -dijeron ellos es normal a esta hora de la noche-
Llegue a casa y entre sin hacer ruido y me tumbe en la cama cerrando los ojos quedándome completamente dormida.
