La insoportable levedad del Ser

291 0 0
                                        

Cuando lees siempre encontraras uno o dos libros que te atrapen y que se conviertan en fieles reflejo de tu forma de pensar, llegara el momento en que no sabrás si fue el libro quien influyo una parte de ti o si esa simple obra de arte fue escrita por mera coincidencia en tu honor, vida y obra; a través del tiempo son muchos los fragmentos en los que he visto identificados los rasgos de mi singular personalidad, retazos que nos dan forma con cada nueva lectura, algunos libros aportan unas cuantas piezas, otros amplían por completo tu universo, cambian bases sólidas y generan miles de nuevas ideas en tu cabeza, una nueva perspectiva para ese complejo rompecabezas por solucionar que somos todos.

Me es difícil decir si he leído un número significativo de libros o si por el contrario este es irrelevante, algunos han pasado con más pena que gloria, otros han marcado un punto crucial en mi vida, pequeñas referencias por si alguien quiere encontrarme; lo que me es posible decir es que nunca serán suficientes, cada libro es alimento para mi alma, el placer más exquisito para ver el mundo que pasa a través de la ventana y como el tiempo se hace infinito; decenas de libros que hoy hacen parte del anaquel de mi memoria y entre todos ellos el libro que lo cambio todo.

Cuando miro hacia atrás es difícil entender como llego hasta mi su nombre, hablábamos de personas que vienen y van y el libro se coló entre sus nombres, fue tan particular que llamo mi atención desde el primer momento y se convirtió en susurro permanente que inquietaba mi curiosidad, su título inspira a pensar en el más grande tratado de filosofía y vaya que sí lo es, historias entrelazadas que no paran de indagarte, preguntas profundas que quedan en el aire, ¿ acaso tu existencia se puede parecer tanto a otras?

La vida contada a través de personajes irreales, perspectivas exquisitas una a una, ¡paralelas y tan diferentes! cuatro protagonistas tan llenos de rasgos que parecen propios ¿es acaso posible que en un libro estén tan presentes los detalles de tu forma de ser, sentir y pensar? ¿Acaso las infinitas posibilidades de la vida pueden enmarcarse en las acciones de unos cuantos personajes?

Un alma libre, la libertad hecha mujer: esa es Sabina. Romper las cadenas, el rechazar toda atadura, el perseguir sueños irreales, el soltar las cargas que acarrea una vida simple, parece que todo lo que deseamos de una vida, de independencia, se consumaran en un solo ser. Y sin embargo su existencia es el vacío, la huida interminable de los miedos que no acaban, vivir sin sentido, llamarada fútil, fuego fatuo.

En yuxtaposición a Sabina se encuentra Frank, dos pasiones como nunca tan contrarias. Él fiel ejemplo de los destinos que parecen escritos, pero que de pronto no. Un mundo rígido que parece definido y demarcado, donde cada emoción tiene su lugar y su momento, donde no hay espacios para la sorpresa ni el asombro, una vida consumada antes de tiempo, de sueños que parecen estar lejos de casa, y de pronto un evento inesperado como siempre lo es una mujer cruzándose en tu camino fue el sigma que rompió con todo.

Pensar que podemos hablar de filosofía sin hablar del amor es una idea que este libro hace irrefutable, ¿qué es el amor si no el constante sacrificio, el ir y venir entre el dolor y el éxtasis de las pasiones desenfrenadas, el eterno retorno a los brazos del ser amado? Teresa y Tomas son ese amor que está lleno de miedos interminables, un amor lejos de estereotipados romances que terminan en una iglesia llena de personas ajenas a la intimidad de los amantes, un amor como ninguno, un amor real.

Muchos libros te hacen pensar, te hacen soñar, incuban ideas en ti como si tu mente fuera un nido de arañas, alumbran sórdidos recovecos donde antes todo era oscuridad. Es difícil deducir si un libro te cambiara tu vida y más si el siguiente será mejor que el anterior, si nuevamente un libro te arranque lágrimas al llegar al final, lo que si se es que lo que La insoportable levedad del Ser me ha hecho sentir jamás me dejará de quemar.

EnsayosWo Geschichten leben. Entdecke jetzt