Me pregunte en mi cama si lo que habiamos hecho estaba bien.
En realidad tenia miedo mucho miedo. No sabia si los demas Sirvientes se enteraron de lo que hicimos o si se lo diran a mis Abuelos Paternos.
Aun se quejan de ves en cuando y vienen a visitarme, pidiendo que me case pronto porque ningun hombre me querrá vieja y fea.
Pero por favor. Y aunque tenia razon estaba por cumplir mis 20
-¿En que piensa Señorita Elizabeth?- El estupido demonio me saca de mis pensamientos.
- En lo que hicimos Uriel. Esta mal. -
-¿Se arrepiente Señorita?-
- Mentiria si digo que no, pero si tome esas deciciones y en ese momento es porque realmente era algo que queria o necesitaba.- Me tiende una taza de Te. - Uriel, siento miedo. -
-¿De que?- Me pregunta.
- De que mis Abuelos se enteren.-Admito. - Si se enteran me alejaran completamente de ti. -
-No lo permitire, Lizzie.-
- Me Alegra. - Admito y dejo la taza a un lado y le beso en la frente. Se inca frente a mi.
- Mi Señorita Lizzie, Ten paciencia todo estará bien, me encargaré de ello. - Besa una de mis Manos. Escucho pasos en la escalera, nos alejamos ligeramente y acomodo mi gran vestido verde.
- Mayor George.- Le Llama la Atención el Ama de Llaves- Creo que Rivca necesita ayuda en la cocina. No sabia bien que se le antojaba a la Señorita Lundqvist. - Me mira espectante.
- Dile que prepare algo ligero en relidad no tengo mucha hambre, pero si tengo deseos de almendras o mani. - Admito.
-Bien, Señorita Lundqvist Nos Retiramos. - Asiento con la cabeza y me lanzo a la cama. No sabia como manejar esto, sentia que en cualquier momento se enterarian de lo nuestro y si la gente se interponía, Uriel no se lo tomaria a bien. ¿Cuando fue que me enamoré de el? ¿Cuando fue que me di cuenta que lo amo? A pesar de saber que no es ningun humano común o corriente. Simplemente lo amo.
- En que pensaba Señorita. - Veo como abre con cuidado la puerta.
- Ya lo sabes Uriel.- Admito. - Deja de llamarme Señorita, me haces sentir como si fuera una desconocida. - Le miro mal y me recuesto nuevamente.
- Es solo que La Amo Señorita Lizzie. Y de alguna manera, esa admiración que sentia desde el momento en el que la vi aun no se ha ido.- Sonrio por el apodo con el que me llama.
- Aun no entiendo como es que coincidimos.- Digo palmeando a un lado de mi cama para que se siente conmigo. Avanza y se Acuesta a mi lado. - Te Amo. - Digo un momento antes que bese mis labios. Pasa sus manos alrededor de mi cintura. Y me apega a su cuerpo. Deja de besarme y luego va repartiendo pequeños besos humedos por todo mi cuello. - Detente, Uriel.- Digo Parandole. - En el dia de hoy puede haber mucho riesgo.- Digo sintiendo como arde mi rostro.
- ¿Riesgo de que?.- Se le escapa una sonrisa.
- De que tengamos un bebé.- Digo sonrojandome.
- Tarde o temprano sucederá Lizzie. - Dice siguiendo con sus besos. Y eso me hizo ponerme a pensar, han pasado ya 4 Años desde que se supone deberia estar casada. Y no lo he hecho porque queria esperar y casarme por amor, pero ahora que se que es amor. No puedo casarme.
- ¿Pero y si no es lo correcto?- Pregunto, realmente estoy casi segura de que traer al mundo al hijo de un demonio, seria un atropeyo a la iglesia. Me imagino ya a todos quemandome y a mi supuesto hijo tambien. Parece ser que leyó mis pensamientos.
- No sea tonta Elizabeth. No dejare que en ningun momento algo como eso ocurra, si pasase algo parecido lo mas seguro es que protegería a ambos con mi vida y lo sabe Elizabeth. -
- Lo se Uriel. Ese es el problema.- Digo acercando su boca a la mia y besandole intensamente. Sonrie en mi boca. Mientras nos fundimos en un apasionado beso. Sus manos viajan a mi cuello y de mi cuello al borde de mi escote. Despues se pasea por las ataduras del corsé. Sin dejar de besarme.
- Le Amo Lizzie.- Dice entre besos, el vestido comienza a hacer estorbo y un grave sonido en la puerta nos interrumpe.
- Señorita Elizabeth voy a entrar.-
- Pasa Rivca.- Le digo a la doncella cuando hemos terminado de alejarnos lo suficiente para evitar sospechas.
- La cena esta lista, Señorita Elizabeth. - Dice inclinandose ligeramente.
- Esta bien. Bajaré en un segundo.- Digo Asintiendo.
- George deberías revisar el jardin trasero, las mucamas vieron a un hombre extraño a lo lejos. - Uriel asintió.
- Enseguida.- Se fue caminando y Rivca y yo le seguimos con la mirada.
- Creo que George Deberia estar mas al pendiente de Sus Deberes que de Usted. -
- Los deberes de George es Cuidar de mi Rivca, y por ahora sigo respirando. Asi que... Creo que hace bien su trabajo. -
- Demasiado diria cualquiera... - Dice en un tono insinuante.
- Cuida Bien tus palabras Rivca, mis abuelos pueden quererte pero no tolerare cualquier falta de respeto.- Le digo en tono firme levantandome de la gran cama.
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Inesperado
FantasyDos Almas que se aman no importa desde cuando como o porque. Solo saben que deben estar juntas por lo que resta de la Eternidad. Elizabeth: Joven de 18 años en la historia, Archiduquesa de Aberystwyth. George: Edad desconocida... Esta contratado p...
