capitulo uno

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Esta es la pregunta que me vengo haciendo desde que tengo uso de razón, al ir aprendiendo en la historia de los personajes que nos han ayudado (por decirlo de alguna manera) a tener este mundo, esta tecnología, infraestructura, e infinidad de cosas.

Aquí el punto es que yo aún no se mi propósito en este mundo, porque no me van a decir que simplemente estamos aquí para existir, si estas en este mundo tan enorme y lleno de posibilidades es por algo, todo tiene una razón de ser, desde el chofer del bus, su propósito es brindarnos transporte a quien no cuentan con un auto propio, etc.

Pero para yo poder responder la pregunta del millón de dólares que es ¿para qué estoy aquí? Primero necesito responderme ¿Quién soy? Esa pregunta de dos simples palabras que separadas en otras preguntas suenan tan sencillas, son capaces de dejarte sin aliento juntas, si sé que soy una chica de 25 años, una profesionista en la carrera de derecho, que tengo una relación de 4 años con un chico de 28 años que conocí por medio de mi amiga, pero que desde hace un año y medio que me propuso matrimonio y lo rechace nuestra relación se quebró, en fin podría seguir describiéndoles mi vida, pero sé que eso no me define quien soy.

Lo que acaban de leer es solo un pensamiento que a veces cruza por mi cabeza mientras reviso los casos que debo resolver, ahora reviso mi caso en turno pues la audiencia es el día de mañana, y aun tengo unas dudas que aclarar y poder ganarlo.

-Alessandra cariño, iré con mis amigos-grita mi novio desde la entrada, pues más tarda en llegar el sonido de su voz hasta donde estoy, que el sonido de la puerta anunciando su salida

Por ejemplo, sé que él se ha ido con una chica que conoció en internet, pero no planeo confrontarlo en este momento, pues esta situación no solo es de ahora, si no que ya lleva bastante tiempo y ambos estamos conscientes de esto, pero estamos cómodos con ello.

"Comodidad es la palabra de los conformistas sin ganas de progresar"

Esas palabras cuelgan de la puerta de lo que se puede decir es mi oficina en casa, un remolino de emociones me revuelven la cabeza, dejándome pensando de lo que es mi vida, dándome cuenta que en un par de años esta pareja podría ser mi situación, un caso de divorcio, pues se casaron pensando estar enamorados cuando es todo lo contrario, desde algún tiempo ya no había amor, simplemente un temor a la soledad

Mis gafas caen de mi mano que no está en la computadora, con una lagrima, seguida de una sonrisa sarcástica y sin humor.

-No estoy aquí para ser una cornuda sin aspiraciones -me respondo a mis pensamientos anteriores, así que decido tomar ¿al toro por los cuernos?

Vaya juego de palabras, me ponen el cuerno y me refiero a mis amigos los toros

Sin pensar mi decisión tanto, pues sé que si lo hago me arrepentiré, y lo dejare, aunque este consiente que es lo que necesito, tomo mi maleta color rosa que fue con la que llegue al mudarme con él a su departamento, y será con la que me iré

Tomo toda mi ropa sin darme el tiempo de doblarla solo la hecho, mis zapatos se van a otra maleta y así sucesivamente guardo todas mis pertenencias, hasta que todo lo que solía ser mi espacio queda vacío, las fotos de ambos decido dejárselas, ya el sabrá que hacer. Al terminar hago un par de llamadas apartando un cuarto de hotel cerca del juzgado al que debo ir mañana.

A las 9 de la noche cuando ya habían pasado un par de horas desde que se fue, escucho la puerta abrirse, sus pasos se aproximan cada vez más a la sala donde lo espero, su sonrisa desaparece instantáneamente cuando ve mis maletas junto a mí.

-Antes de que lo preguntes, yo te voy a contestar- decido ser la primera en hablar, me levanto del salón y camino a el lentamente, tomo su mano sudorosa -Ambos sabemos que nuestra relación termino cuando me hiciste esa pregunta, quise compensarte mudándome contigo pero lamentablemente solo empeoro, te amo eres un ser humano excepcional, pero ya no puedo seguir contigo necesito crecer en todos los sentidos, ya no estamos cómodos juntos

-No me salgas con esas chorradas- me grita jalando su mano molesto- Si me estas engañando, solo dímelo de frente

Sin esperarlo una risa brota de mis labios, simplemente me rio y no paro, su cara de molestia es bastante notable, cuando por fin me contengo doy media vuelta, tomo mis maletas como puedo y de nuevo camino a él.

-A la próxima asegúrate que tu puta no use labial rojo- con mi dedo señalo su cuello donde aparte de tener un chupetón su camisa esta manchada de lápiz labial rojo.

-Nena yo...-lo interrumpo con mi mano en su boca

-La llave está en la barra de la cocina-digo antes de salir de su departamento.

Subo las maletas al coche y manejo hasta el hotel donde tengo mi reservación, en cuanto llego le doy las chaves a un chico que lo lleva a estacionar, camino con mis maletas al lobby del hotel cuando un pecho enorme choca contra mi mandándome de nalgas al suelo.

-Demonios-grito molesta en el suelo, mis maletas se encuentran regadas por toda la entrada.

-Perdóname, iba en el celular, de verdad lo siento- se disculpa el hombre con el que he chocado, apenado me ayuda a levantar mis maletas

-No te preocupes, estoy bien y veo que tú también-respondo con media sonrisa levantándome del suelo.

-Mi nombre es Clark- dice extendiendo su mano, la tomo acompañada de media sonrisa.

-Soy Alessandra, un gusto- le respondo.

-Por el inconveniente te llevo tus maletas a tu habitación- se ofrece Clark, me doy el tiempo de observarlo de pies a cabeza, es un hombre alto de unos 30 o más, de complexión atlética y musculosa, su cabello rubio cae por su frente despeinado, molestando unos hermosos ojos azules, con una sonrisa blanca que derrite a cualquiera.

-No, vi que llevabas prisa yo puedo sola- le respondo cordial sin parecer grosera.

-Insisto-contesta con mis maletas colgando de sus brazos, sin dejarme otra opción le sonrió agradecida y ambos nos dirigimos a lobby, la recepcionista me entrega la llave de mi habitación la numero 110.

Subimos al elevador, el presiona el piso 10 sin preguntar nada dejo que él tome el control, la canción pegajosa que todo elevador tiene comienza a sonar, el ríe

-Hay buenas canciones que al convertirlas en canciones para asesor, son degradas y dejas de pensar que son buenas en cuanto las escuchas-dice Clark rompiendo el silencio.

-Lose- respondo sin ningún otro comentario jocoso para añadir, así que cambio de tema- ¿Vives aquí?

-Por ahora y mientras encuentro una casa o departamento si- respondo con media sonrisa, ambos tratamos de ser lo más amables posible con el uno al otro

El ascensor se detiene y sus puertas se abren, con un gesto caballeroso me cede el paso, agradezco con la cabeza y camino delante de él, cuando llegamos a mi habitación, abro la puerta y me hago a un lado para que pueda pasar.

-Bien, pues muchas gracias por traer mis maletas-le agradezco, mientras el deja las maletas junto a mi cama

-No hay de que, ¿te puedo preguntar algo?- dice sonriendo

-Claro, dispara-le respondo distraída mientras cierro la puerta de mi habitación, no quiero que piense que lo corro, pues ha sido muy amable.

-¿Sería mala idea ir por un trago ahorita?-pregunta y yo río

-Eres un conocido, y no lo sé realmente-le contesto un poco tímida por primera vez desde que lo conocí

-Vale te propongo algo, todas las habitaciones tienen un mini bar, bebemos de ahí y yo lo pago pues yo te invite-tantas cosas pasan por mi cabeza pero es mi momento de vivir y salir al mundo, deje a mi ex por no poder hacer lo que quería y ahora que tengo la oportunidad la voy a tomar.

- Lo acepto- le respondo y él sonríe

Una vez que cada uno tiene su bebida en mano nos sentamos en la cama a platicar, todo va bien, el alcohol poco a poco entra a mi sistema, las copas comienzan a aumentar, y con ellas se va mi timidez.

-Juguemos pregunta y repuesta seguidas, sin hacer pausa, solo responde lo que se te venga la cabeza- propone el

-Vale- respondo, ambos nos sentamos frente a frente con nuestra copa aun en mano- pero para evitar preguntar doble vez la misma pregunta, ambos contestaremos

Sin una palabra más el juego comienza.





who am I?Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora