Samantha
Sí, lo sé.Soy perfecta, todos los que me miran en la calle me lo dicen con sólo observarme de pies a cabeza.Hasta las envidiosas de mis amigas no toleran que sea tan afortunada.
Soy rubia, alta, con un físico extraordinario, ojos celestes y piel de porcelana.Tengo todo lo que todas desean.
Tengo todo el derecho a agtandarme.Mis padres son dos famosos actores en todo el mundo, vivimos en una hermosa casa verde que ocupa casi una cuadra.Me visto con las ropas más caras, las joyas más hermosas, tengo dos autos último modelo, toda la tecnología que necesito para agrandarme ante mis compañeros. Y además, tengo un montón de mucamas que me sirven y mis padres me concienten en todo lo que quiero porque como soy hija única me lo merezco...pero lo que sí, nunca supe que había un límite en toda mi vida...
-¡100 MIL PESOS SAMANTHA!¡En este verano has gastado 100 MIL PESOS!-me aturdió mi papá a muy pocos centímetros de mí para que lo escuche más de lo que debía.Ya estaba más rojo que un tomate maduro y se le notaban todas las venas del cuello.
-Pero papá tampoco es para tanto...era para cosas ultra hiper súper necesarias-respondí con mi cara tierna de siempre para conquistarlo al mandarme macanas...pero que raro esta vez no funcionó.
-¿NECESARIAS?Escuchame...malcríada.No creo que haya sido tan necesario cambiar todo el estilo de tu habitación y comprado tantas cosas del color rosa.
Es verdad.Había gastado mucho dinero en la decoración de mi cuarto, es que no me gusta estar siempre con el mismo estilo, hay que cambiar la moda y estar mejor, por eso cambié el rosa coral que había por un rosa coral más claro.
-¡Y encima esos decoradores que cobran una barbaridad para semejante estúpidez solamente para quitar plata, y plata y más plata!...espero que a esto de la decoración lo hayas hecho tú sóla o con amigas supongo-insinuó mirándome con los ojos desafiantes.
-Puffffff ¡Claro que sí papá que crees!.Con toda la plata que estaba gastando no iba a gastar aún más en unos pretenciosos decoradores-mentí.Claro que contraté decoradores, no me iba a hacer cargo de semejante labor.
-Admites que gastaste ya una exagerción- siguió papá con el reproche.
-Bueno basta Aníbal-lo paró mamá, que por primera vez habla-supongo que nos habrás comprado un regalo a cada uno hijita...¿o no?
Y sí, las dos somos interesadas.Pero tal vez si sacrifico dos de mis compras caras, la convenza para que ella convenza a papá de acortar el castigo que ya sé que tendré de todas formas.
-¡¡¡Pero por qué pensás en eso ahora Griselda!!!Aunque nos haya comprado un auto no hay que dejar que se salga con la suya Griselda.
-Ohhh pero no te pongas triste papá, no te traje un auto pero sí esto.
Y diciendo esto saqué de una de las cincuenta bolsas de compras en el shopping, una campera negra de cuero brillante y totalmente cool, sabiendo que a mí papá le encantan de esas.
Está de más de claro que en realidad no era para él la campera, sino que era para mi novio que me la había pedido de regalo, pero bueno él sabrá entender y luego se la compraré.
-¡MIRÁ GRISELDA TODAS LAS BOSAS DE TIENDAS CARA QUE TENÍA ESCONDIDAS!¡¡Yo la tengo que matar!!-Dijo papá pero yo le hice probar la campera.Luego, (a sus espaldas le hice señales a mamá para que me ayude a elogiarlo ).
-¿Viste que bien le queda mamá la campera?Le queda mejor que a un modelo profesional o no...
Mi papá ya se estaba haciendo cara afirmativas y de buen gusto...eso era bueno...sobretodo para mí bien.
-Sí Aníbal...estás hecho un actor...estás más seductor que Brad Pitt mi amor.
-Sí sí puede ser...estoy muy provocativo así- dijo y corrió a mirarse al espejo y a agrandarse aún más...había rejuvenecido.
Luego le mostré a mí mamá un hermoso polerón rojo divino, lo que estaba en total moda.
Se supone que yo lo iba a usar para que mis compañeras de curso me envidiaran aún más porque me quedaba re bien.
Y a mí mamá no le quedaba tan bien, por eso casi me largo a llorar, pero debía hacer buena letra.
-¡Ay hija es bellísimo!Te amo-
Luego me acerqué a los dos y los abracé para pedirles el permiso, que sabía que iban a decir que sí obviamente pero para darme cuanta de que ya estaba librada del castigo.
-Mami, papi ¿Me dejan ir a la última fiesta de verano antes de ir a la escuela?
Ambos se miraron como para pensarlo bien y al instante me dijeron al unísono:
-¡CLARO QUE SÍ CARIÑO!
Después lo abracé a papá por el hombro, me senté sobre él como una nenita en la cama y con un pucherito le pedí:
-Pero papá-Parpadeé muchas veces-necesito que me compres unos zapatos nuevos y caros para vestir bien...¿Me los comprás?
-¿Con todas las cosas que compraste y la plata que gastaste te olvidaste de eso para pedírmelo a mí?
-Y sí, porque quiero empezar a hacer las cosas bien...y además porque sé que tú escogerás los mejores zapatos para tú hija preferida.
-Eres mi única hija Samantha-
-Por esa razón aún más-
Y logré lo que quería al fin.
Todo esto hubiera sido perfecto si no hubiera entrado la mucama en ese preciso momento con ese teléfono estúpido.Hubiera preferido que papá recibiera la llamada después de mi fiesta.
-Para usted señor- le dijó la "arruinasueños" entregando la llamada, a la cual apodé "aquímuerelavidadeSamanthaGris"
Ya atendido el teléfono, ví en papá la cara más tenebrosa e intimidante que nunca antes me había dado tanto miedo.Ahora sí que soné.
Quise escapar de la habitación pero mamá me detuvo justo en el momento que papá cortó la llamada cruel.
Permaneció intacto sin decir ninguna palabra y mirando a un lugar fijo.
Mamá sopló sus dedos contra él y como no reaccionaba rompió el silencio, aún sosteniéndome
-¿Qué pasa Aníbal?-
-Pasa que se agotaron mis tres tarjetas de débito-respondió papá con la voz casi audible, mirando a un punto fijo y formando una sonrisa en su cara.
-¿Por qué sonríes?
-Para no matar a tu hija-dijo con el mismo tono de voz.
-¿Pero por qué?
-Porque todas esas bolsas de marca están sin pagar-dijo señalándolas como cara de tonto.
YOU ARE READING
Tipos de chicos
HumorEsto ocurre en un internado.Aquí se conocerán 10 adolecentes totalmente diferentes.Cinco chicas compartirán una habitación: Samantha: una agrandada, linda y tonta. Lía: una nerd, con anteojos y tímida. Manuela: una extrovertida, alegre y buen...
