Mi vida era la definición de sencillez.
Yo era un simple asteroide entre todas las constelaciones. Y él era la estrella más brillante.
Después de un tiempo confesó que solo resplandecía por mí.
Nos olvidamos de los agujeros negros que absorben todo a su paso.
Nos quedamos en un sueño interminable.
Ahora tengo las lágrimas rotas de tanto amar.
