Parte 1 Sin Título

119 18 21
                                        


  La luna era tímida, sólo se dejaba ver en la noche cuando la protegía la oscuridad y todo por una simple razón: la luna era tímida y estaba enamora- da del sol. El sol, a los ojos de la luna era enorme, fuerte y radiante; un estandarte de un nuevo día y símbolo de una nueva oportunidad.

Pero la luna era tímida y estaba enamorada, hasta tal punto era así que ni bien el sol asomaba ella se escondía para observarle brillar. Y el sol, que era despistado y en su brillo poco podía percibir, quizá se preguntara de donde venía aquella hermosa luz que opacaba las estrellas cuando él dormía.

Pero el sol era despistado y la luna era tímida...  

Sol y lunaGeschichten, die süchtig machen. Entdecke jetzt