I
Su cepillo de dientes mojado
y una pared pálida me miran
mientras unos brazos conocidos
me abrazan
en una mañana mareada.
Las sabanas especulantes
esperan la señal
de las escaleras ruidosas
para empezar a dar vueltas por la cama
y yo los miro
con media sonrisa callada
y una duda entre las cejas
Mientras me desnuda.
Y entre resaca,
susurros y
nebulosas
vuelvo a ser
otro mueble más
en esa bella casa.
II
Morada de todos mis secretos.
Me arrulla cuando duermo
y me regala amaneceres enmarcados.
Guarda mi risa en la tercera gaveta,
justo después de colgar mi ilusión en el closet.
Siempre me encuentro con Dependencia
en la puerta
pero ella no está de visita.
